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martes, 20 de marzo de 2018

pequeños placeres



hace un tiempo (bastante tiempo), os hablé de mis pequeños placeres y os pedí que me hablaseis de los vuestros. prometí que los contaría todos por si alguien los quería aprovechar y… bueno, la vida no me dio y no lo hice. pero dicen que nunca es tarde si la dicha es buena, así que aquí tenéis los pequeños placeres que compartisteis conmigo: 

Cristina nos contaba que ella se sentaba en un parque con el periódico y un vaso enorme de deliciosa horchata dejando que le saliesen 17 pecas y queriéndose muchísimo durante esa media hora sin sentirse en absoluto culpable; muy al contrario, opinando que se merece muchas más cosas. 

apuntad, pues: horchata y parquecito al sol.

Flo nos decía que a ella le encantaba ver salir el sol por la mañana mientras iba en bici al trabajo. 

yo tengo que decir que soy más de puestas de sol, pero ¡oye! todo es cuestión de probar. 

Cristina (sin blog, al parecer) comentaba que, además de flores y la manicura casera, adoraba: 

  • el café mañanero en casa, relajada, aunque llegase tarde al trabajo.
  • algún regalo «cultural» (como un concierto o un festival de música) aunque fuese solo una vez al año. escaparse del trabajo para comer; bajar la bolsa de picnic a la playa, al parque…
  • acompañar una cena triste con una copa de vino, teniendo en cuenta que el modelo de copa es e-sen-cial. 
  • y una onza de chocolate negro, TODAS las noches.

¿habéis tomado nota?
pues ya podéis ir practicando la fabulosidad de ser mujer en condiciones. 

(foto; creo que Sophia Loren debe de ser de las estrellas de cine de las que más fotos hay muerta de la risa: ¡me encanta!).

jueves, 11 de agosto de 2016

se me enamora el alma



llevo un verano de mi…ércoles, pero me sorprendo, a veces, con la más loca de las alegrías por las «tontás» más grandes que os podáis imaginar.

  • una buena lectura
  • el botecito de crema corporal de los NH que uso para las manos
  • un heladito después de comer
  • una servilleta bonita
  • una ducha con un gel que huele a playa
  • una galleta rica
  • o una rebanada de pan de plátano

me pueden enviar a la estratosfera de la felicidad.

me pregunto si me estoy volviendo loca o si es que voy averiguando en qué consiste, de verdad, ser feliz. ¿será la madurez? se aceptan apuestas.

(foto del Sartorialist[!]).

martes, 15 de marzo de 2016

el sueño del huerto en casa



para esta plantadora de tomates en balcón, el sueño del huerto urbano es un objetivo perseguible. y si, encima, me lo ponen tan fácil y bonito como seedbox, ¿cómo me voy a resistir?

no, aún no he caído en la tentación, que mi vida es, últimamente, complicada para mantener más plantas, pero no será por falta de ideas

miércoles, 12 de agosto de 2015

el efecto *Friends*



yo echaba tanto de menos esto… tener un amigo cerca, tan cerca que basta con asomarse al balcón [así, con el estilo de la chica de la foto, pero en morena, bien sabéis], que basta con asomarse al balcón –decía– para hablar con él.
yo echaba tanto de menos esto… tener un amigo cerca, tan cerca que puedes pasarle notitas por debajo de la puerta al bajar de casa para ir a trabajar.
yo echaba tanto de menos esto… tener un amigo cerca, tan cerca que, en el momento de la cena, puedes mandar un mensajito y decir: «¿subes?».
yo echaba tanto de menos esto…
y me alegro infinitamente de no tener que seguir echándolo de menos.

(foto).

lunes, 25 de mayo de 2015

la fabulosidad de ser mujer - pequeños placeres



porque una vida fabulosa no es (ni puede ser) siempre champán, fresas, rosas y un guaposo lector en tu vida, es bueno dar la mayor de las importancias a los pequeños placeres que hacen el día un poco más glamuroso… y que caben (o pueden caber) en cualquier presupuesto. cosas como comprar claveles si no puedes pagar otras flores o usar naranjas con clavo si no tienes para popurrís en casa. incluso cuando tienes que decidir si coger el autobús o comprar peras, es bueno tener pequeños caprichos que convertir en rituales especiales. 
estos son algunos de los míos:
  • un poquito de canela en los cereales del desayuno. o en el café. o nuez moscada.
  • limón y albahaca en el agua. o una rodaja de pepino.
  • manicuras y pedicuras caseras. escoges un color (o dos, y los hay por casi nada) y dedicas un ratito a pintarte las uñas. o una máscara de yogur y miel. puntos extra si es con una amiga.
  • un descanso durante la jornada de trabajo para tomar un té o un café, con una galleta o una onza de chocolate.
  • si no hay forma de pagar una vela que huela rico (ni siquiera en Mercadona), incienso: lujo a 4 EUR.
y vuestros pequeños placeres ¿cuáles son?

p.s. este es el final de esta pequeña serie (de momento), pero me encantará que añadáis vuestras ideas, tengan que ver con lo físico, lo moral, un detalle o algo general. así que os invito a enviármelas. 
y muchas gracias por seguirme ;o)

(foto de Sophia Loren por Alfred Eisenstaedt).

lunes, 11 de mayo de 2015

la fabulosidad de ser mujer - leer



para viajar cuando no puedes pagarte un billete de avión; para comer con los ojos; para no estar nunca sola; para encontrar un hombro en el que llorar cuando no hay otro; para tener siempre amigos; para soñar; para enamorarte; para enamorar al otro; para reír; para llorar; para vivir las mil vidas que nunca tendrás…

y para tener algo de que hablar con chicos que leen con tanta pasión como el de la foto.

(imagen: guapos que leen).

lunes, 4 de mayo de 2015

la fabulosidad de ser mujer - lo tuyo es puro teatro



el teatro te da brillo en la mirada. y no aburre nunca. 
bueno, eso es mentira: a veces, sí que aburre. pero hasta el mal teatro hace que te brillen los ojos, aunque sea de indignación. y siempre tendréis algo de que hablar mal… que siempre relaja mucho.
id al teatro: no puedo decirlo más claro.

podría citaros a Artaud («necesitamos el teatro porque necesitamos enfrentarnos con nuestra propia realidad, viviendo una experiencia catártica») o a Victor Hugo («habría que multiplicar […] los refugios donde se medita, donde se instruye, donde uno se recoge, donde uno aprende alguna cosa, donde uno se hace mejor»), pero ¡qué demonios! aquí no somos tan cultos :o) y para decir algo más ingenioso o, simplemente, precioso, tenemos a miss marple, así que solo voy a recomendaros que vayáis a ver teatro. no que vayáis a un teatro (que los monólogos y el cabaré están muy bien, pero no deben ser lo único), sino que vayáis a ver teatro: drama, comedia, absurdo o infantil
y acostumbrad a vuestros hijos a ir también. porque:


y nadie debería privarles de eso.

¿os he convencido? 

(foto de los maravillosos 300 pistolas).

lunes, 27 de abril de 2015

la fabulosidad de ser mujer - invitados a comer



hace tiempo que no me pasa, pero seguro que conocéis esa sensación de tener invitados a cenar y salir del trabajo sin nada previsto para darles de comer (o recordáis la escena de Bridget Jones cocinera, en su defecto), o de haber invitado a gente a comer para descubrir, esa misma mañana, que no os apetece nada de nada cocinar. bueno, para eso, lo ideal es tener una receta infalible perfeccionada hasta el extremo… o una buena pizzería cerca.

mi receta es: pollo a la cerveza. así de simple. pollo con patatas. una fuente de horno, el pollo, cebolla, patatas, sal, pimienta, perejil y una lata de cerveza para regar; como una hora de horno y ¡listo!
de aperitivo, humus y queso; quizá, una ensalada.
de postre, helado, bien sûr.

y, vosotros, ¿tenéis algún plan para estos casos que nunca os falle? ;o)

(imagen).

lunes, 20 de abril de 2015

la fabulosidad de ser mujer - perdonarse y olvidar



esta es un poco más difícil que las anteriores, pero bastante más satisfactoria.
no importa cuánto lo intentes (y estoy convencida de que lo intentarás todo), alguna vez, la vas a fastidiar. o no. pero vas a creer que lo has hecho, que no has llegado donde tenías que llegar, que no hiciste todo lo que podías, que la vida es injusta y tú la has hecho un poco peor. te sentirás culpable. y, seguramente, no hay nada que ni tú ni nadie podáis hacer para evitarlo. 
pero lo que sí puedes hacer, lo que creo que es sano, bueno y positivo es: perdonarte. 
y yo intento ponerlo en práctica cada vez con más frecuencia. 
perdonarse es difícil. muy difícil. mucho más que perdonar a los demás. porque todos necesitamos un cabeza de turco, y la persona más cercana para convertirse en ello somos… exacto, nosotros mismos.
pero lo cierto es que, cuando nos empeñamos en seguir resentidos contra nosotros mismos, no solo nos hacemos daño; además, nos impedimos crecer. nos encerramos en un pequeño purgatorio en el que todo lo que vemos son frustraciones. y una persona frustrada no es, digamos, lo más encantador que puedes echarte a la cara. lo cual solo consigue darnos una razón más para seguir en el mismo zulo de culpa. veis el círculo formarse, ¿no?

pues, bueno, localiza esa culpa tremenda que te tiene atrapada (que estamos ya en primavera y no es una estación para purgatorios), da un paso atrás y… perdónate. bien, no cumpliste todo lo que te proponías. acéptalo: eres humana. prométete que te seguirás esforzando, más si hace falta, para llegar la próxima vez. céntrate en lo que quieres lograr y olvida lo que no lograste (sea lo que sea), y da solo pasos hacia delante. cuenta tus victorias. piensa que, seguramente, si tu fallo lo hubiese tenido tu mejor amiga, lo habrías olvidado ya (seguro que, si hubiese matado a alguien, hasta le habrías ayudado a esconder el cadáver… y ¿qué puede haber peor?). deja la culpa y ábrete a vivir la vida más encantadora que puedas imaginar.

¡ah! y, si en el proceso ofendiste o dañaste a alguien, procura pedirle perdón. 

p.s. sé que estoy redactando estas entradas en femenino, pero es solo porque lo hago, sobre todo, para mí y yo, ya lo habréis notado antes, soy una nénette. eso no quiere decir, no obstante, que no piense que esto es válido también para vosotros, muchachos. 

(imagen).

lunes, 13 de abril de 2015

la fabulosidad de ser mujer - música



La mujer-orquídea subió al coche tan temprano que aún se vislumbraban algunas estrellas. El nubarrón del hastío se cernía sobre ella. Arrancó el motor y la radio se encendió automáticamente.

Cuando tomaba la autopista, el locutor dio paso al cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven. El camino hasta el trabajo era largo y tedioso. La mujer-orquídea hizo el esfuerzo de dejar a un lado sus problemas y se dedicó únicamente a escuchar la música, dejándose sobresaltar por la percusión y mecer por las cuerdas, que muy pronto le susurraron la célebre melodía.

La Oda a la Alegría inundó el universo. Imaginó a Beethoven, ese hombre con infinita música dentro de sí, a tres años de su muerte, aislado del mundo que iría a despedirle a miles a su entierro.

Freude, schoener Goetterfunken… Alegría, bella chispa divina.

Añorando a su Amada Inmortal, pero escribiendo sobre la Alegría.

Deine Zauber binden wieder, was die Mode streng geteilt… Tu hechizo ata los lazos que la rígida moda rompiera.

Solo en un mundo de silencio, en el que las almas se miran, no hablan, pero confiado.

Alle Menschen werden Brueder, Wo dein sanfter Fluegel weilt… Todos los hombres serán hermanos bajo tus alas bienhechoras.

La mujer-orquídea paladeó los versos como una oración, respiró el perfume de los acordes (Freude! Freude!), se dejó acariciar el rostro por el sol naciente y floreció.

gracias a Isabel, de Paraenmusicarte, por el imprescindible de hoy.
y por la música.

(imagen).

lunes, 6 de abril de 2015

la fabulosidad de ser mujer - champán



estoy muy orgullosa de mí: me he contenido casi un mes hasta mencionar el champán. ¡no me diréis que no es un milagro! pero, en fin, tenía que llegar: no hay nada con más clase y más fabuloso que tener siempre una botella de espumoso en la nevera. bueno, sí, ir bebiéndotela de a pocos (que se trata de tener glamour, no de ir ebrias por la casa). sirven el cava, el prosecco, el Sekt o la versión territorial que prefieras, sea cara o barata: basta que te guste y que, por Dior, lo bebas en una copa decente (se puede comprar media docena por 3 EUR). nada como esto para las celebraciones espontáneas de los pequeños y grandes logros de una vida.

p.s. en uno de los eventos de mi vida secreta, oí que, para que una fiesta sea perfecta, hay que contar con un camarero por cada diez invitados y una botella de champán, por cada cuatro. diré que, si invitáis a mis amigos, más vale que la relación botella de champán/invitados sea de uno/dos. just sayin'!

(imagen).

miércoles, 1 de abril de 2015

la fabulosidad de ser mujer - el dormitorio



puede que no sea la habitación más importante de la casa… o sí. el caso es que, aunque es el lugar en el que dormimos, descansamos y conjugamos verbos irregulares, entre otras importantes actividades, solemos descuidarlo porque… bueno, porque no lo enseñamos a los vecinos y, por lo general, concentramos nuestra atención y nuestros recursos en los espacios comunes, en los que recibimos a los invitados. sin embargo, un buen cuarto puede facilitar la relajación y mejorar, con ello, nuestro humor.

así que hoy vamos a dedicar algo de energía a nuestra alcoba y a darle un poco de glamour. se trata de crear un espacio cómodo y sencillo, en el que las distracciones sean mínimas. a pesar de que hay gente que adora ver la tele en la cama, yo recomiendo que el televisor desaparezca del cuarto, pues tiende a excitar la mente más que a calmarla. también suele ser uno de mis propósitos que el número de libros sobre la mesilla no se dispare, pero tengo que decir que lo consigo muy poco.

compra el mejor colchón que puedas pagar y ahorra en la estructura de la cama, que no es tan importante. ya os he contado que compro mis sábanas en Zara Home, son gustosas y no excesivamente caras. aunque lo cierto es que lo único realmente importante de la ropa de cama es que no esté raída y que dé gusto verla medianamente conjuntada. ahora, eso sí, deja siempre hecha la cama al salir de casa: da un aspecto fantástico al cuarto, y las grandes mentes de este mundo dicen que es un ritual que prepara tu mente para el día y le da el valor justo al hecho de meterte en la cama a descansar por la noche. casi como en un hotel. yo, además, plancho las sábanas: incluso las más baratas parecen mejores planchadas; pero, claro, entiendo que no es un trabajo que una tenga ganas de hacer.

algunas cosas más:
* no a los despertadores con números luminosos: son un activador de insomnio infalible.
* aunque viene bien una luz para leer (si lo haces en la cama, como yo), no es necesario tener un foco que parezca que te está interrogando la Gestapo.
* los olores son importantes: los buenos, claro. enciende una vela de vez en cuando. yo adoro esta.
* una bandeja con una botellita de agua y un vaso al lado de la cama puede resultar muy apropiada y salvarte de un desmayo en la cocina (been there, donde that).

¿algo más? en mi caso, un atrapasueños sigue siendo esencial, aunque solo sea por la costumbre.
y, en el vuestro, ¿qué hace de vuestro dormitorio un lugar relajante y amable o, por el contrario o a pesar de ello, sexy y atrevido?

(el dormitorio es de Rita König y ya os lo enseñé hace años aquí).

lunes, 23 de marzo de 2015

la fabulosidad de ser mujer - flores frescas



breve y simple: no hay día que no sea mejor con un ramo de flores frescas. salvo que seas muy alérgico a ellas, obviamente; en cuyo caso, recomiendo flores contrahechas (¿alguien más dice esto por «artificiales»?) o un bonito cuadro que las represente.
¿cómo hacer que duren más? una aspirina en el agua, dicen; aunque el conservante de las floristerías funciona mejor. pero, lo que de verdad hay que hacer es cambiarles el agua cada par de días (cuanto más fría mejor) y cortarles un dedo de los tallos cuando empiecen a amustiarse.
no puedo recomendar suficientemente que las incorporéis a vuestra vida (aunque sea un ramito de flores silvestres de una cuneta): ya sabéis que yo soy tan fan que sería capaz de fingir que me las envía un amante :o)

(imagen).

miércoles, 18 de marzo de 2015

la fabulosidad de ser mujer - los labios pintados



puede que vayas con una sudadera que ha visto mejores tiempos y unos vaqueros que no los volverán a ver. píntante los labios y, milagrosamente, estarás vestida para… todo. 
por supuesto, el rojo ha sido, desde siempre, el color del chic. lo cierto es que unos labios rojos no dejan indiferente. llaman la atención y tienen ese punto de la elegancia de toda la vida. 
¿no tienes confianza para llevarlos? prueba a hacerlo y, casi seguro, ellos mismos te la darán. no quedan mal a nadie (de verdad de la buena: el rojo es uno de los cinco colores que quedan bien a TODO el mundo) y solo necesitarás algunos ensayos para encontrar el tono con que más cómoda te sientes. 
¿el mío? Ruby Woo de MAC (como si no os lo hubiese contado dos millones de besos, ¡ja!).

(imagen).

miércoles, 11 de marzo de 2015

la fabulosidad de ser mujer - pasaporte



lleva siempre dinero por si acaso. 
lleva siempre el pasaporte encima porque mola.

es algo que digo desde hace mucho y que he hecho durante mucho tiempo. quizá sea el momento de retomarlo. y, si no lo llevas encima, al menos, háztelo y tenlo en regla. porque el solo hecho de tener un pasaporte, incluso si no tienes planes inmediatos de utilizarlo, te abre a la posibilidad de lo que pueda pasar y… eso, señoras (señores, perdónenme, pero también los incluyo en esto), hará que las oportunidades se presenten. 'soesasí.

(foto de Garance Doré).

lunes, 9 de marzo de 2015

lo lleva la hembra muy dentro del alma



en este hallarme sobrepasada que me abruma, he pensado mucho en este artículo que os recomendaba hace un tiempo sobre la «mujer fuerte»: brillante trabajadora, perfecta las 24 horas del día, discretita, que cocina, hace punto y tiene la casa como si alguien fuese a comer sopas en el suelo (siempre he odiado esa expresión :o), además de tiempo para socializar, atender las necesidades de su amante esposo y, si es la Mujer Maravilla, hacer que la infancia de sus hijos parezca un campamento en Disneyland; y he llegado a la conclusión de que, después de todo, nadie nos exige más que nosotras mismas (sobre el tema, recomiendo también este artículo). así que he decidido darme un respiro, concentrarme en lo que hace mi vida fabulosa y empeñarme en potenciarlo, una vez más :o)

como dueña y señora de vidas de mercurio, creo que mi deber es transmitiros mis conclusiones, y traer inspiración y encanto a vuestra vida de mujeres modernas. eso quiere decir, sí, que os voy a hablar de mis imprescindibles y animaros a que los hagáis vuestros. por supuesto, tenéis todo el derecho del mundo a discutirlos, negarlos o ignorarlos. pero, para que la cosa sea de verdad entre vosotros y yo, os pido, mentes maravillosas, que no dudéis en recomendarnos cosas fabulosas que hacer, ver, pensar, degustar, leer, escuchar y experimentar (para hacerlo, podéis usar el correo de siempre, pinchando el sobrecito de la columna de la derecha). ¿os apetece? pensad que os va a dar igual decir que no… así que mejor os relajáis e intentáis disfrutarlo.

xo

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