martes, 5 de julio de 2022

comprar flores



inspiración efímera. 

hace una eternidad, una de mis lecturas mensuales favoritas era Vogue Business Deutschland, una revista para ejecutivas internacionales, en la que, aparte del horóscopo más especializado que he visto en mi vida, todas las protagonistas eran mujeres de nivelazo, los modelos que te presentaban servían lo mismo para la oficina que para una cena en el museo del Prado, y los consejos gastronómicos te los daban las grandes directivas del mundo. yo era secretaria entonces, pero esta revista me hacía sentir como las chicas de Armas de mujer

en fin, todo esta introducción para contaros que, en uno de los números, les preguntaban a un montón de mujeres de éxito {del de verdad, del de tener un trabajo estupendo, un sueldo de infarto, una vida de lujo y haber roto el techo de cristal} por sus inspiraciones. serían como veinte señoras y todas, sin excepción, contaban entre sus herramientas inspiradoras ramos de flores frescas en el despacho. 

en un mundo en crisis {de todo tipo, pero especialmente económica}, parece un despropósito gastar el dinero en algo que dura un suspiro, destinado sin remedio a perecer. y, sin embargo. desde humildes girasoles, claveles, margaritas, hasta lujosas peonías, y en todos los colores del arcoíris, las flores frescas deberían ser un derecho garantizado. porque hay que alimentar de belleza el alma para luchar contra el mal del mundo. y, aunque mi sueño es tener el jardín de Vanessa Bell, mientras sea una pobre empleada, tendré que ser clienta de floristerías o acércame a un parque, una rosaleda o la estufa de un jardín. 

¿y vosotros? ¿tenéis jardín? dadme envidia, por favor. 

(foto).

viernes, 1 de julio de 2022

julio


así pinta julio de 2022:

en la mesilla, otro libro de esta maravillosa mujer.

en la nuca, rosa y jazmín.

sobre los hombros, un velo de almendra.

bajo la falda, diría que calor si no sonase tan mal... 

en los labios, frambuesa.

en casa, peonías.

para dormir, apenas nada.

en el bolso, el abanico a todas horas. 

en la mente, Escocia.

en la calle, el verano.

en la mochila, un proyecto muy especial.

en todas partes, calor.

(foto).









martes, 28 de junio de 2022

nadar



animales acuáticos. 

somos un 70 % agua y procedemos de ella, así que no puede ser una casualidad que nos llame la atención el mar, que nos calme, que nos guste nadar, que busquemos el contacto del agua en el cuerpo (incluso en una piscina), la ingravidez que nos proporciona flotar en ella, la calma del sonido amortiguado (el silencio, pese a todo el ruido alrededor), la sensación de estar estirando la columna, la mirada perdida en la línea azul y los pensamientos vagando por lugares inexplorados. nadar: la mejor meditación, el mejor momento para idear nuevos planes. 

y ver nadar. porque también ver la eficiencia de un cuerpo avanzando en el agua es calmante. ¿y la natación sincronizada? ¿cuánto relaja los sentidos ver una serie de cuerpos moviéndose en perfectas coreografías? es un poco como cuando, de pequeños, nos fascinan las hormigas avanzando en fila india hacia sus hormigueros, o esas flores que parecen pequeños ramitos perfectamente simétricos (lantanas), o los enanitos de Blancanieves con todos sus «hi-ho». ay, creo que me he ido por las ramas, pero ya entendéis lo que quiero decir...

en fin, espero haberos convencido de las ventajas de nadar, pero, por si no, quizá lo haga este libro

(foto).

martes, 21 de junio de 2022

la pedicura


una buena pedicura. 

ya os decía el martes pasado que pensaba en estos hedonismos míos mientras me hacían la pedicura. lo normal es que me la haga en casa. un momento que, como decía Anabel Vázquez el otro día, permite concentrarse en el proceso hasta olvidar la angustia de la vida. limar las uñas, exfoliar, retirar cutículas, hidratar, pintar... tiene algo de zen. 

pero, de vez en cuando, hace falta también dejar que te la hagan. media hora, cuarenta minutos, una hora de desconexión, en la que a media luz alguien te cuida mientras tu mente divaga por las playas del Caribe. es una buena solución si no puedes ir de verdad. y todos necesitamos estas pequeñas desconexiones. aunque la tuya puede no ser una pedicura. ¿quizá un masaje? ¿un corte de pelo? ¿una excursión a ver el mar fluir sin hacer nada? ¿un paseo por el parque con un buen podcast en las orejas u oyendo el sonido de los pájaros? no sé, cada uno que busque el suyo. ¿yo? los tengo todos.  
 
¿cuál es vuestra pequeña desconexión favorita?

(foto de Garance Doré).

martes, 14 de junio de 2022

hedonismos



mi padre tiene algo de protestante. es de esas personas que cree en el sufrimiento. que te consolará si lloras, pero estará pensando en lo mucho que eso te va a fortalecer el carácter y lo bien que te va a sentar. 

¿yo? yo no soy así. lo he contado antes de otras formas, pero yo soy alguien que cree en la felicidad. la felicidad es algo íntegro, vigorizante y cálido, que nos permite ser más compasivos con los demás, nos hace más amables, más cariñosos. creo que estamos aquí para ser felices y que debemos aceptar toda felicidad que se nos ofrece con gratitud, tanta más cuando se nos ofrece a veces más de la que merecemos. 

esto estaba pensando yo el otro día mientras me hacían la pedicura. apasionante, ¿no? y, sin embargo, todo esto me llevaba a los pequeños hedonismos que voy acumulando para contaros, a la felicidad que me da enviar al mundo mis pensamientos ínfimos por si a alguien le animan o inspiran, y a cómo debería hacerlo, intentarlo al menos, este verano con breves postales selladas con un beso que dejar que lleguen a vuestro mundo y que espero que contestéis si queréis. 

así pues. esperadme. creo que de esta lo conseguimos. mis hedonismos para vosotros, por aquí, a partir del 21 de junio, día en que estrenamos el verano <3

(la imagen es Dulce verano, de Waterhouse).

viernes, 3 de junio de 2022

junio



así pinta junio de 2022:

en la mesilla, un título jocoso.

en la nuca, papaya.

sobre los hombros, un chal ruso de hace mil años.

bajo la falda, este bañador

en los labios, almendrados.

en casa, rayitos de sol.

para dormir, sábanas amarillas.

en el bolso, un básico para el calor.

en la mente, aún Cadaqués (dentro de unos días ya).

en la calle, el verano a la vuelta de la esquina.

en la mochila, proyectos preciosos.

en todas partes, astenia y ganas de vacaciones.

(foto).

lunes, 2 de mayo de 2022

mayo



así pinta mayo de 2022:

en la mesilla, una novedad.

en la nuca, amapolas.

sobre los hombros, un clásico para las lluvias mil.

bajo la falda, ¡las piernas al aire!

en los labios, mis bombones favoritos.

en casa, bergamota.

para dormir, tapones en los oídos.

en el bolso, notas con estilo.

en la mente, Cadaqués (dentro de un mesecito).

en la calle, la primavera.

en la mochila, unos cuantos proyectos que saldrán pronto.

en todas partes, caras a la vista (por fin).

(foto).

viernes, 1 de abril de 2022

abril



así pinta abril de 2022 (volvamos a las buenas costumbres):

en la mesilla, desde hace un siglo en mi pila.

en la nuca, vainilla.

sobre los hombros, un plumas heredado (de momento, estoy helada).

bajo la falda, leotardos (ver arriba).

en los labios, Apfelstrudel.

en casa, siempre velas.

a la hora de dormir, planteándome gominolas.

en el bolso, aún color.

en la mente, bailarinas (para cuando deje de hacer frío).

en la calle, el mar.

en la mochila, viajes (del mal tiempo al mar).

en todas partes, la primavera.

(foto).

martes, 22 de marzo de 2022

volver



ya no sé ni qué decir sobre volver a este sitio que me hice en el mundo, salvo que tengo muchas ganas. últimamente, además, las redes me saturan y no encuentro el espacio creativo ni la tranquilidad que sentía aquí. no me quiero prometer nada porque sigue faltándome el tiempo, pero sí quiero decirte, querido blog, que te echo muchísimo de menos y que un día es tanto el sentimiento que vuelvo. ojalá pase cada vez más. 

(imagen).

viernes, 31 de diciembre de 2021

feliz año nuevo



2021 ha sido un año accidentado. empezó con muy buenos propósitos, entre ellos el de regresar a este blog, se fue torciendo por obra de mil ocupaciones (algunas lógicas, otras impuestas por esa oleada que nos marea últimamente) y ha acabado con tres semanas de cuarentena por el dichoso virus que nos hace desdichados (estoy bien, los síntomas fueron levísimos, pero el virus ha sido persistente y yo no quería andar contagiando al personal). un año accidentado, como digo. parece que lo de pedir tranquilidad tampoco funcionó (ya no pido cosas locas, no vaya a ser que el guionista beodo de esta época que nos ha tocado vivir tenga más ideas). 

en fin, ¿cumplí mis propósitos? pues no mucho. intenté no sufrir, desde luego, y lo logré bastante tiempo, pero el cansancio pudo conmigo. ahora he vuelto al no sufrimiento y, mira, me va mejor. ¿vestí como una francesa? visto que salí poco de casa, lo de vestir tampoco se me dio bien, ¿qué le vamos a hacer? leí mucho, eso sí, y muchos buenos libros. me salté lo de la sopa la mayor parte de las noches, no pude abrazar todo lo que quería y escribí bien poco como bien sabéis (incluso me salté mi tradicional calendario de Adviento, y lo he echado muchísimo de menos). 

pero aprendí que a veces vale la pena ser Cruella y que la superficialidad es lo único que lleva a la profundidad, así que no hay que rehuirla; que puedes ser tú misma todo el rato, pero también la parte loca de ti misma; que beber champán está infravalorado; que la indiferencia de los gatos es la mejor filosofía; que la gente que señala incansablemente los fallos de los demás suele ser gente a la que le enseñaron que eso la hacía buena; que «la mediocridad consiste en tener delante la grandeza y no darse cuenta» (se lo leí a Sofía Ruiz en un editorial de SModa y es de Chesterton); que el sérum es mejor que la hidratante para mi piel; y que «serio no es lo contrario de divertido» (esto también es de Chesterton, a quien he decidido que tengo que leer). 

y, ahora que sé todo esto, a ver si encaramos 2022 con mejor disposición. 
¿merece la pena hacer propósitos? ¡siempre! este año serán: (aún) elegir no sufrir: ser más como un gato; vestir como Cruella (o sea, a lo francés punk); leer mucho, leer a Chesterton; hacer más sopa, aunque sea de sobre (pongámonoslo fácil, que ya está bastante difícil la vida); escribir, en serio, aquí o donde sea, volver aquí si encuentro cuando encuentre el ánimo; hacer siempre el mejor trabajo y disfrutar mucho, cada vez más, de las pequeñas cosas. 

¿y vosotros? ¿tenéis propósitos? ¿me los contáis?
sea como sea, os deseo un 2022 blandito, esponjoso y con mucha fruta confitada (solo si os gusta). 
y espero que sigáis acompañándome por poco que pase por aquí. 
xo
itziar

(foto de Pia Jane Bijkerk).

martes, 1 de junio de 2021

desayunos



se me hace cuesta arriba ya el año (¿y a quién no?), así que una de las cosas que hago últimamente para levantarme con más alegría es planear ya la noche anterior qué estupendo desayuno me haré al día siguiente. llámenme loca, pero me funciona... más o menos. 

sea como fuere, la cuenta de Soul in the Kitchen ha sido todo un descubrimiento para eso. tiene un apartado desayunos (¡ha escrito incluso un libro sobre el tema!) y unas recetas de morirse. hoy os cuento la que me hice ayer: 


mis fotos no son las mejores del universo, pero la receta es de rechupete: fundir una cucharadita de mantequilla en la sartén. añadir las fresas lavadas y cortadas, cocinar unos 3 min a fuego medio, añadir una cucharadita de limón y un poco de miel (para mí la miel es un poco dulce de más). cocinar 5 min hasta que espese el líquido. tostar el pan, añadir a la tostada skyr o queso batido y las fresas. disfrutar. 

podéis encontrar mejores fotos y la receta tal como la cuenta Claudia en su IG aquí. {la primera foto también es de Claudia}.
y yo ¿qué me haré mañana? ¿alguna idea?

miércoles, 19 de mayo de 2021

calicó




lo cierto es que no he leído jamás a Sontag, lo que no impide que adore todas las fotos en las que se la ve, supuestamente, trabajando. el disfraz de osito inspiró a un amigo a regalarme uno para traducir. y, ahora que he descubierto dónde puedo encontrar esa maravillosa taza de calicó azul, siento que podría ser todo lo que necesito para desbloquear mi mente cansada ya en este mayo de 2021.

seguramente, no. seguramente hace falta algo más. esa taza, no obstante, sigue haciéndome ojitos. 


¿resistiré a la tentación? no es probable. ya he dicho que estoy cansada... y ¡es tan bonita!

al menos, espero que me inspire. aunque tenga que llenarla varias veces de café. 

eso sí, no me va a quedar más remedio que leer a Sontag. ¿me recomendáis algo en especial?

viernes, 7 de mayo de 2021

soy Sophie Scholl



Sophie Scholl fue una de las «Rosas Blancas», activista del movimiento alemán de resistencia antinazi. cuando la detuvieron, era estudiante en la Universidad de Múnich y fue condenada a muerte por repartir folletos contra el régimen y ejecutada en la guillotina el mismo día. 

Sophie Scholl no es la chica de la foto. ella es Luna Wedler, la actriz que da vida a la heroína en la serie sobre sus últimos meses de vida que se emite ahora mismo en... ¡Instagram! @ichbinsophiescholl es un proyecto muy interesante, que nos lleva a los años cuarenta día tras día, contándonos una historia emocionante. yo estoy enganchada y, de verdad, lo recomendaría a todo el mundo si no fuese porque está únicamente en alemán. pero, si lo habláis u os da curiosidad, no podéis perderos a Sophie. 

en este sentido, ya hubo el año pasado un proyecto parecido (esta vez en inglés) sobre la vida de una niña judía húngara llamada Eva, en memoria de las víctimas del Holocausto. reconozco que aún tengo dudas sobre la oportunidad o la frivolidad de estos proyectos, pero con el de Sophie estoy entregadísima y me parece que es una manera fantástica de llegar a las generaciones más jóvenes. 

y vosotros ¿qué opináis?

martes, 4 de mayo de 2021

dar para el pelo



los cambios de agua, la languidez de la pandemia, no sé lo que es, pero tenía el pelo rebelde y hecho un asco. pedí cita en el peluquero (la tengo para mañana), pero entretanto comencé a usar este champú y, ¡oye!, qué milagro. de verdad que hacía tiempo que no tenía el pelo tan bien. altamente recomendado. 

jueves, 29 de abril de 2021

espaguetis à la Monica



la foto no es muy buena, pero la pasta estaba exquisita. 
la receta es de Courteney Cox, que no será chef como Monica Geller, pero comparte recetas riquísimas en su Instagram
aquí os dejo la traducción de estos espaguetis al limón: 

ingredientes: espaguetis, limones, mantequilla sin sal y parmesano.

paso 1. salar el agua para la pasta como si fuese el mar. 
paso 2. cuando la pasta esté lista, retirarla del agua con pinzas y reservar una tacita del agua. 
paso 3. añadir a los espaguetis unos 40 g de mantequilla en dados y remover. cortar el limón en dos y exprimir sobre los espaguetis. añadir también las dos mitades del limón. seguir removiendo. 
paso 4. añadir el agua de la pasta para corregir la consistencia. 
paso 5. añadir el parmesano. salpimentar.

martes, 27 de abril de 2021

como una reina



la usaban nuestras abuelas, la usaban las grandes de Hollywood y, ahora, en versión moderna, la podemos usar nosotras. ¡que vuelvan los clásicos! eso ha pensado The Seated Queen al traernos su colcrem (o cold cream para las más glamurosas). 

y, además, nos proponen este masaje digno de Cleopatra:

 

no os diré que no sea sugestión, pero me veo mucho más estupenda desde que la uso y me masajeo :o)
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