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miércoles, 3 de septiembre de 2014

satisfacción personal



un hito más en mi historia :o) hoy podéis leerme en El Viajero.

miércoles, 22 de mayo de 2013

el mundo al vesre



el «vesre» es una jerga porteña, que consiste en la inversión silábica de palabras para designar los mismos objetos que estas. así, «yorugua» significa «uruguayo», «garpar» es «pagar», «camuca» quiere decir «mucama» y «colifata» viene de «colo», que es «loco».

tras esta rápida introducción, puedo pasar a contaros lo que ocupa mi cabeza hoy, el concepto de «telo». como sois chicocos listos, habréis deducido que hablamos de «hoteles»; aunque estos son un tanto especiales: se reservan por horas y suelen ser muy populares entre las parejas, bien porque no tienen otro sitio en el que encontrarse, porque «tienen un de 5 a 7» o porque desean salpimentar sus horas… bueno, echando una siesta.

el caso es que yo, que soy dulce e inocente, quedé absolutamente maravillada por esta idea, hasta el punto de querer importarla a España, convencida de que sería la que, por fin, me haría rica. no fui la única en pensarlo, por supuesto; pero nunca creí que la cosa estuviese ya organizada e impuesta (véase «inocente» más arriba), y que existiesen por nuestros lares sitios como la vie en rose, donde vivir situaciones de película:



¡va! llamadme perversa, pero todo el mundo necesita un poco de aventura en su vida. y ¿qué os diré? me han robado una vez más la fuente de mi riqueza, peeero nada me impide seguir soñando. aún me puede tocar la lotería…
o Andy García.

jueves, 28 de marzo de 2013

la realidad supera a la ficción



Marina Abramović y Ulay tuvieron una intensa relación, algo más que artística, a finales de los setenta y durante los ochenta. en 1988 decidieron terminarla con un viaje espiritual por la Muralla China: Ulay comenzaría por el extremo del desierto de Gobi y Marina, por el mar Amarillo; se encontrarían en el centro, tras recorrer cada uno 2500 km, se abrazarían y no volverían a verse nunca más.

en 2010, se expuso en el MoMa una gran retrospectiva de la obra de Abramović, que incluía una intervención performativa, La artista está presente, en la que ella, sentada a una mesa en el atrio del museo, miraba durante un minuto de silencio a los ojos de quien quisiera sentarse frente a ella. esto es lo que pasó cuando Ulay hizo una aparición sorpresa:



impresionante, ¿no?
gracias, Klaurock, por no permitir que los jueves decaigan ;o)

(primera foto de Giovanna dal Magro).

jueves, 21 de marzo de 2013

jueves de ficción



(podéis ampliar la imagen pinchando sobre ella).

jueves, 7 de marzo de 2013

jueves de ficción




Escribo rápido y breve, ya que me cierra el correo.

Primero perdón por no recibir tu última carta. El dolor me había superado. Saberte extraña de mí, con destinos excéntricos y felicidad programada, me desbordó y tuve que huir. De las cartas, de vos, de Japón, de mí.

Y acá estoy, escribiéndote otra vez. Lejos de casa y con ganas de ver el último sol de otoño.

Estoy en Río de Janeiro. El único vuelo que conseguí es con escalas.

Sí, estoy yendo para allá.

Voy buscando mi primavera.

Solo espero llegar a tiempo.

Ricardo

(imagen del calendario digital de Lavazza, Opera Viva).

jueves, 21 de febrero de 2013

jueves, 7 de febrero de 2013

jueves de ficción



Ágatha:

Japón. No puedo competir con Japón. Solo puedo brindarte viajes imaginarios con abrazos como barandas. Tengo tickets eternos para viajar al espacio y más allá, pero nunca estuve tan lejos de Japón como ahora.

Esto no tiene ningún maldito sentido. Vos, tu felicidad, y yo que no entro en esa ecuación.

Ningún maldito sentido.

Que estés bien.

(imagen de Eda Akaltun, City in the Sky, encontrada aquí).

jueves, 24 de enero de 2013

jueves de ficción




Me he reído mucho acordándome de la anécdota de la galería de arte. Leí tu carta en la oficina y me reí fuerte y solo. Me parece que creen que estoy loco, o al menos reafirman lo que ya creían.

Hablas de imaginación. La mía se limitaba a nosotros dos haciendo el amor en lugares extraños o situaciones inusuales; esas que, cuando te las comentaba, te daban ataques de risa. ¡Qué rabia me daba cuando te reías de mis fantasías! Pero, después de un rato, cuando exponías un caso donde todo nos iría mal, siempre terminábamos riendo juntos. ¿Te acordás de «Quiero hacerlo en un parque de diversiones» y vos: «Pues en la montaña rusa; total, tú terminas antes que el juego»? No me olvido más de eso, de cómo me enojé con tu comentario, de cómo nos reímos después y de cómo… mejor me callo. No sé por qué me acordé de eso. O sí, pero no quiero acordarme. A veces me alegra, pero muchas otras me duele pensarte. Saberte extranjera de mí.

En este momento, para mí, todo es sobre vos, y no me gusta leerte así, oscura, como apagada. Es una de esas veces que me gustaría abrazarte como cuando lo hacía y todo todo desaparecía. No puedo imaginarte sin tu risotada fuerte, tus lágrimas de tanto reírnos y tu ceño fruncido de «no podés hacerme reír para no pelear». Revolcarnos en nuestro colchón viejo soñando con los viajes por hacer y los regalos por comprar. Sé que esa vida no era estable, pero fue la más real y la única que quiero vivir. Con vos ahí.

¿Te casás en primavera? Tu primavera es mi otoño… Nunca mejor dicho. No sé si podré llegar antes de eso, aún no me pagan lo del libro, y contaba con eso para ir a verte. Necesito verte, lo necesitamos ambos. Entiendo lo de la estabilidad. ¿Vos entendés que todo de mí es para vos?

Sabés… te imagino con el vestido de novia. Pero solo te puedo imaginar usándolo si estás de mi mano. Ya sé que vi demasiadas películas y que las corridas al aeropuerto y las redenciones con un beso no existen en la vida real, pero no puedo dejar de imaginarme que llego y vos estas a punto y yo… Por favor, no te cases. No todavía.

Releyéndome me doy cuenta que te mencioné el libro pero nunca te conté de él. Sí, por fin van a editar mis cuentos. Es una editorial pequeña y una tirada de pocos ejemplares, pero vos sabés lo que esto significa para mí. De hecho, le cambié el título ese que no te gustaba. ¿Sabés cómo se llama ahora? Riéndonos en la cama. Qué justo, ¿no?

No te pierdas en paredes y charlas vacías. Perdete en mí. Perdámonos juntos una vez más.

Ahora el tiempo puede ser nuestro. Espérame por favor.

Ricardo

P.D.: Conmigo fuiste más vos que nunca, y yo fui el mejor yo de lo que alguna vez seré.

(imagen).

jueves, 10 de enero de 2013

jueves de ficción



Ágatha:

¿Empezamos de nuevo?

Yo dije cosas que no debería, y entiendo eso despertó tu enojo. Te pido perdón. Con todo el corazón, perdón. Me cansé de mí, de mi orgullo infinito y mi armadura de misterio. Hice mal, te lastimé y la herida llegó hasta mí.

Si hubiese pensado que eras celosa e interesada, no estaría pidiéndote acá y ahora que vuelvas conmigo, de una vez y para siempre. No de rodillas, de pie, de frente. Mirándote a los ojos para que lo vuelvas a saber.

Quizás no tenga mucho para ofrecerte, al menos no la estabilidad que te mereces, pero nunca te faltará un ramo de flores, un plato de comida y un «te quiero» al acostarnos.

Nunca creí que eras interesada. Estuviste conmigo en el departamento de la Avenida Santa Fe a puro arroz y café con leche. Y decime si no llorábamos de la risa cada día en esa vieja pensión.

No vengo a pelear, vengo a hablar. A recordar. A estimular el recuerdo de lo salvajemente felices que fuimos juntos. Me harté de tratar de entender el final, de qué pasó o quién tuvo razón. Ya habrá tiempo cuando el tiempo no sea una cuestión. Solo sé que fue un final y eso no me lo puedo perdonar.

Mis ojos no tenían desvío. Vivían clavados en vos, perplejos ante cualquier ridículo movimiento de tus cejas, en tus ademanes exagerados como aspas de molino, y yo, estático, estudiándote. Memorizándote para no sé qué, quizás para ahora. ¿Y ahora es tarde? ¿O ahora es ahora, pegadito del ayer y bien lejos del después?

Tenés una boda que planear. Ok. Yo un viaje. Me cansé de no ser más el que está para vos. La distancia no será más una cuestión. El estar ahí y no poder abrazarte lo será.

No sé cuándo pero mi destino es con vos. En Buenos Aires, en España, en el Congo Belga, en cualquier lugar del mundo que estemos es en el que hay que estar.

Y feliz Año Nuevo.

Ricardo.
P.D.: Siempre fuiste vos para mí.

(imagen).

jueves, 27 de diciembre de 2012

jueves de ficción




El gorro con orejeras era tuyo. No hay vueltas. Te lo regalé cierta ocasión que íbamos por el barrio de San Telmo, que comenzó a llover y te compraste ese horrible paraguas fucsia con detalles de animal print. Nos reímos mucho de esa combinación, que solo vos podías animarte a usar.

La verdad que tu carta me dejó bastante descolocado. Polleras, primas y que sé yo de qué sé cuánto. No sé qué esperaba, pero claramente no esa respuesta. Siempre tuviste la virtud de decir cualquier cosa menos lo que quería escuchar, lo cual me encantaba, a decir verdad.

Y lo dejaré claro una vez más: la única falda que me gustaba era la tuya, cómo ondeaba en el viento esa vez que nos besamos, y cómo colgaba en la puerta la primera vez que hicimos el amor. A veces miro mi puerta, y me parece verla, flameando, como una bandera monocromática de un país que te tiene como reina.

Nunca quisiste escucharme ni hacerte cargo de la devoción que te tenía. Preferiste pensar que todos los hombres son basura antes que entender que este en particular estaba perdido por vos. La sospecha a la certeza. Siempre vos y tus celos ciegos y rabiosos, tu desconfianza como método de protección de la única persona que te protegió. Yo.

Si vos tenés otro, es porque no me tenés a mí, porque no quisiste escucharme, y porque preferiste hacer las valijas antes que darme un beso.

Si ahora estas con él, es por esa comodidad “On Sale” de yuppie con futuro que al susodicho le chorrea a cada paso de sus zapatos náuticos y su chomba Lacoste. Yo, con un libro de poemas sin tapa, mi eterno par de zapatos negros sin lustrar y mis remeras de dibujitos, no puedo competir con eso y lo entiendo. Pero también sabés que tengo más amor por vos en la punta de mis dedos, que ese individuo en todo su barrio privado.

No hay más por decir, y hay mucho por hacer.

Te propongo un trato:
Decime que estás enamorada de él, y no te molesto más.

Ricardo.
P.D.: El mundo no se terminó. Hagamos algo con eso.

(imagen).

jueves, 13 de diciembre de 2012

jueves de ficción



Ágatha:

Sé que recibir esta carta te sorprenderá, pero créeme si te digo que a mí también. Hace dos horas ni pensaba en hacer esto. Hace 3 meses no quería ni escuchar pronunciar tu nombre, y hace 6… bueno, eso ya lo sabes.

Lo que me motivó a escribirte tan de golpe fue una película. ¿Adivinas cuál? Sí, esa misma. Recién acabo de terminar de verla en televisión y me acordé de todas las veces que la vimos y nos reímos juntos. ¿Te acordás esa vez que habíamos peleado por lo de tu prima, y cuando llegamos a casa y vimos que la estaban dando? Bueno, ese recuerdo despertó esto que voy escribiendo sin saber a dónde voy.

Por acá, los calores empiezan a asomar y Buenos Aires se pone fatal, como te gustaba decir a vos. ¿Allá cómo está la cosa? Sabes que nunca entendí lo de las estaciones ni los husos horarios. Quizás ahora, allá, sean las otoño de la mañana. Sí, siempre los mismos chistes.

Tengo que dejarme de rodeos. Buenos Aires claro que está fatal, y más fatal sin vos. No sé por qué, o si lo sé, pero ya no importa. La ciudad es solo una cáscara vacía, una montaña fría de cemento y ruido si vos no estás.

Hace un mes tiré un gorro de piel con orejeras que había acá, tuyo. Y desde entonces que sé que esto no está bien. Esto de la distancia, del odio, del otro, tu otro.

Quizás solo eso. Que lo sepas, lo del gorro, y que te extraño.

Siempre fui muy egoísta. Tanto que te elegí.

Ricardo.
P.D.: Seguís siendo mi persona favorita en el mundo.

(imagen).

jueves, 6 de diciembre de 2012

jueves de ficción



todo comenzó hace tres meses exactos en Buenos Aires. durante una cena con Klaurock, en la que contábamos anécdotas propias y ajenas con seudónimos para no descubrir la identidad de sus protagonistas, nacieron Ágatha y Ricardo. ellos eran la pareja a la que pasaba todo: «como aquella vez que Ágatha leyó el correo de Ricardo y descubrió que él se mandaba mensajes "hot" con su compañera de trabajo» o «Ricardo es superposesivo y Ágatha ya no puede ni hablar con sus amigos» o «pues Ricardo y Ágatha estaban durmiendo en casa de un amigo, cuando en medio de la noche…». ese tipo de cosas.
un poco después, Klau, que no dejaba de insistir en que yo debería escribir ficción, me propuso un experimento: escribir la historia de Ágatha y Ricardo a cuatro manos, en forma de correspondencia. él sería Ricardo escribiendo a Ágatha; y yo, Ágatha contestándole. las cartas podían ser semanales. todo sería ficción y el otro no sabría la continuación de la historia hasta recibir la misiva correspondiente.
me pareció una historia interesante; pero, aunque no lo queráis creer, escribir no es lo mío, y me costaba decidirme.
entretanto, me apunté a un taller de ficción y me senté (casi) por primera vez a escribir algo que no fuese este blog (ni una redacción o un trabajo para una clase). eso y la insistencia de Klau me convencieron. así que ¡vamos a intentarlo! a partir del jueves que viene, Ricardo y Ágatha comenzarán su historia aquí. tratadles bien, criticadles con delicadeza y, si os gusta, decídselo. solo es un experimento, pero queremos mostrároslo y que nos digáis si funciona. ¿quién sabe? igual hasta queréis participar…
como adelanto, os dejo uno de los textitos que tuve que escribir como tarea en mi taller:

arándano. dulce cuando mi lengua pasa por su labio inferior. entreabre la boca y un cálido hálito llega a mis labios. la blanda punta de su lengua toca mis dientes. pungente. ácido. empujo su lengua con la mía. nuestras salivas se mezclan. un leve gemido. sus dedos avanzan ansiosos desde mi mentón a mi nuca. urgencia. el arándano ha explotado. llena mi boca. traspasa mi paladar. se escurre por mi garganta. sube por mis muslos. jugoso.

nos vemos aquí, el jueves que viene, con Ricardo.
xo
(imagen).

martes, 27 de noviembre de 2012

martes por Murcia


cuando más que ser, sucedes.

yo y tú a tres metros sobre el cielo.

[pintadas en Murcia].

siempre juntos luchando contra este mundo de mierda
(pero también hermoso).

[pintada en Cagliari].

y el colmo del romanticismo:
matémonos juntos para no morir de amor.

[pintada en Buenos Aires].

no ha sido, exactamente, un martes por Murcia; pero también, ¿no?

(las tres primeras imágenes son mías. la última de KlaurocK).

miércoles, 3 de octubre de 2012

historias de subte


aún me quedan cosas que contaros de Buenos Aires. por ejemplo, sobre esta exposición de la ilustradora peruana Lucía Fernández que KlaurocK me llevó a ver. inspirada por sus numerosos viajes en subte (el metro porteño), Lucía utilizó sus billetes para dibujar escenas cotidianas sobre:


cosas que, posiblemente, no veríamos en un metro de Fráncfort o París,
como un tango en equilibrio:


y otras quizá más normales, pero igualmente retiernas:





creo que este proyecto merece ser famoso.
de momento, le hemos hecho saltar el charco, ¿verdad?


pues nada, aumentemos ahora las visitas a su blog, donde podéis encontrar más tiques ilustrados y la historia de Lucía.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

etiquetas de vicio







los vinos argentinos son suaves y deliciosos.
pero ¿qué me decís de sus etiquetas y sus nombres?
vistos en una librería recomendada para vuestro viaje a Buenos Aires:
Abulafia Libros. pregunten ustedes por el Librero Humanoide.

martes, 18 de septiembre de 2012

martes por Buenos Aires


aunque ya no esté en Buenos Aires, me vais a permitir un último martes de recuerdo. este es el Gauchito Gil, un «santo» de creación popular argentina, un rebelde de la Iglesia, una especie de Robin Hood, con un gran culto. al parecer, hay capillas dedicadas a él por todas partes, a lo largo de caminos urbanos y rurales, que se distinguen por sus banderas y cintas rojas: ofrendas, entre otras, de sus fieles. es típico dejarle también cigarrillos y vino. se trata de un santo muy mundano (era un bandido, después de todo) y, tengo que decir, algo rencoroso: si no le agradeces las cosas, puede vengarse con averías de automóvil y otras pequeñas maldades.
a pesar de lo que podáis creer a estas alturas, no soy supersticiosa; pero, como dicen los gallegos, «haberlas, haylas» y, ante todo, soy agradecida. así que, por si las moscas y porque tengo mucho de lo que dar gracias después de nueve semanas maravillosas (casi parece el título de una película) en el Nuevo Mundo, válgale al Gauchito Gil esta entrada como expresión de mi gratitud. si supiese cómo, le pondría una cinta roja al blog :o)

viernes, 14 de septiembre de 2012

don't cry for me argentina

tener que abandonar un lugar provoca un extraño sentimiento. como si no fueses a echar de menos solo a las personas que quieres, sino también a la persona que eres en ese momento y lugar, porque nunca más volverás a ser así.
Azar Nafis

poco más que añadir a esto. el domingo vuelvo a España y nunca volveré a ser la misma. llevo en la maleta dulces, libros y muchos recuerdos queridos; los ojos llenos de luz, la lengua repleta de palabras nuevas y la cabeza ocupada pensando en un plan para volver.
¿qué más deciros? este es mi último fin de semana en Buenos Aires y os dejo, como siempre, material de lectura para que no me echéis de menos:

sería un buen objetivo para esa «lista de cosas que hacer antes de cumplir los…» que algún día escribiré: visitar las librerías más hermosas del mundo. una, al menos, ya la puedo tachar.

la sinceridad es lo mejor después de los caramelos para la tos.

adoro esta foto.

una interesante reflexión sobre un problema no resuelto de los libros electrónicos: ¿cómo se heredan las bibliotecas digitales?

un interesante proyecto artístico-comercial: zapatillas personalizadas.

todo un catálogo de quesos del mundo. menos mal que no es una imagen con olor ;o)

y, hablando de comida, una dieta para tener un pelo fuerte y sano (en inglés).

no es mérito de las españolas, pero el castellano es más sexy que el francés. señoras, ustedes verán que hacen con esa información.

montones de sitios donde una podría y querría perderse.

¡ay! quién tuviese esta pinta cuando sale a andar…

y, como no estoy dispuesta a amargarme con un «no llores por mí…», aquí os dejo un lindo tema para el fin de semana.

¡pásenla lindo!
xo

(encontré la cita de Azar Nafis aquí).

miércoles, 12 de septiembre de 2012

el gato negro






un lugar para viajar al pasado, disfrutando de olores y sabores exóticos y maravillosos. El gato negro, llamado así en recuerdo del café de la calle de Alcalá famoso por la tertulia de Jacinto Benavente, es una hermosa cafetería, en la que un delicioso té, un alfajor de maizena y la gran compañía, después de un día de turismo y paseo, formaron un momento que, como dice Klaurock, la última vez que comprobé se llamaba felicidad.
¡cómo voy a echar de menos esta ciudad!

(imágenes encontradas aquí, aquí y aquí).

miércoles, 5 de septiembre de 2012

té en un lugar especial





la semana pasada, fui con Kira y su niña a merendar en la encantadora Victoria's house. hacía frío para sentarnos en el jardín, pero eso no nos impidió disfrutar de la formidable carta en un ambiente muy amable con los niños, sentadas en cómodos sillones y rodeadas de arte. Victoria's house organiza también talleres para niños y adultos, y tiene una tiendita de ropa y accesorios con cosas divinas. en realidad, lo más curioso es que todo, absolutamente todo, está a la venta. así que incluso la mesita en la que merendamos y la vajilla que nos pusieron tenían etiquetas de precio. una idea muy original y, desde luego, rentable.

(como aclaración para las españolas, los $ son pesos argentinos y podéis comprobar el cambio aquí).

martes, 4 de septiembre de 2012

martes por Buenos Aires




esta ciudad tiene una arquitectura caótica.


ya no es cuestión de zonas modernas y zonas antiguas,
como en la mayoría de las ciudades que conozco.


es más bien que el arquitecto de turno se dijo: «¡ah! sí, un barrio muy francés, pero yo es que prefiero un edificio de estilo más industrial».


o del apañado que le dice a la mujer:
«gorda, entre estos dos edificios, nos cabe una casita preciosa».


y luego está Caminito. pero eso es otra historia, además de un tango.

(las fotos, una vez más, son mías. puede que no sea la peor fotógrafa de la historia, pero estoy trabajando en conseguirlo :o).
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