lunes, 8 de enero de 2018

enero



así pinta enero de 2018:
en la mesilla, el primer libro del año.
en la cómoda, una vela de avellano.
en el sofá, una manta calentita.
en la nevera, cava.
en la caja de galletas, nevaditos.
en la ducha, vainilla.
en los labios, vaselina.
en el perchero, abrigo y bufanda.
en la pared, un calendario recién estrenado.
en la calle, mejillas coloradas y ojos llorosos.
en la mochila, las intenciones de ir a la piscina todo lo que pueda.
en todas partes, la sensación de que 2018 será un año amoroso.
(imagen de Sharon Montrose, de la que os hablé aquí).

jueves, 4 de enero de 2018

feliz año nuevo



2017 ha sido un año complicado. ha habido cosas muy buenas y algunas cosas reguleras, poco tiempo y muchas ganas de descansar. me dejé crecer el pelo, cociné poco, sigo dando clases en la uni, os echo de menos y también nuestro «perdidos en un buen libro». pero viajé a una isla que me enamoró, seguí ampliando mi familia adoptada y pasé el fin de año en Budapest. incluso cumplí la mayor parte de mis propósitos (esto, si me conocéis un poco, no os lo esperabais…). el resumen no parece, en realidad, malo. ¿verdad?

pues a ver si, 2018, cariño, te portas un poco…
para empezar, ¿haré propósitos? je je, claro, si no, no sería yo.
este año quiero vestir como una francesa, leer más buenos libros (¡pero no comprarlos!), hacer sopa los domingos por la noche, intentar que el trabajo no me estrese ni me amargue la vida, besar más, escribir más, conseguir que mi rutina de ejercicio sea, por fin, una rutina y que mi agenda luzca

¿y los vuestros? ¿me los contáis?

en cualquier caso, espero que 2018 venga picante, jugoso y bien calórico.
y espero que sigáis acompañándome aunque pase poco por aquí.
xo, itziar

(foto).

domingo, 24 de diciembre de 2017

24 de diciembre



i can no other answer make but thanks. and thanks.
William Shakespeare, Twelfth Night

que paséis una feliz noche y un buen Día de Navidad.

(foto).

sábado, 23 de diciembre de 2017

23.er día de adviento



El esmoquin es un agente secreto. Te embellece sin ser obvio. Es lo contrario de un vestido de noche sublime, que todo el mundo recuerda incluso mejor que a ti. Ya sabéis, esa clase de vestido que solo podéis llevar una vez, sin importar lo mucho que os gusta, porque todo el mundo se daría cuenta. 
No es el caso de un esmoquin. Con vuestro querido esmoquin, podréis:
  • Volver a llevarlo sin que nadie lo note.
  • Meterlo en la maleta para casos de fiesta inesperada.
  • Combinarlo. Llevar la parte de arriba sin la de abajo, o al revés.
  • Cambiar lo que lleváis debajo y, con ello, el aspecto mismo del esmoquin.
  • Ponéroslo cuando parezca que nada va bien y que habéis engordado siete kilos.
El problema: acabaréis vistiéndolo todo el tiempo. 
Y ahí, amigas mías, está el peligro.

El esmoquin es una trampa. Obra milagros y roba el sentido común. Atrapadas en sus redes, olvidaréis lo que pueden daros otras prendas. Si no tenéis cuidado, acabará siendo lo único que os pongáis. No volveréis a llevar vestidos. Olvidaréis lo que es enseñar un poco de piel. Seréis predecibles.

Os convertiréis en la chica del esmoquin negro.
Estáis advertidas. ×
de Love Style Life, de Garance Doré, traducido por su segura servidora para la editorial Roca.
(foto).

viernes, 22 de diciembre de 2017

22.º día de adviento



el rojo valentino

la prenda icónica de hoy no lo es, en realidad. se trata de un color. 

el rojo sienta bien a todo el mundo. de verdad. las chicas que dicen que no se equivocan: está demostrado. y la prueba son los vestidos de Valentino. ¿habéis visto alguna vez a alguien a quien no le queden bien? morenas, rubias, pelirrojas. da igual. el color estrella del diseñador permite a cualquier destacar con elegancia y glamour.

el idilio del diseñador con el rojo comenzó en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona en los años cincuenta. él mismo dice que fue cuando contempló «a una serie de mujeres españolas elegantísimas vestidas de rojo. Espléndidas y fieras, muy sensuales y elegantes».

aunque no es cierto que Pantone tenga un Rojo Valentino entre sus colores, podría ser que así fuese. la mezcla es 100 % magenta, 100 % amarillo y 10 % negro. y, si bien se ha convertido en su firma y en un color muy vestido, la primera colección de Valentino, que lo tenía como protagonista, fue un fracaso. ¡a saber por qué! así que lo retiró. 

pero en los ochenta, con su exceso, el color de la pasión empezó a teñir de nuevo sus colecciones de alta costura. saltó a las páginas de Vogue, lo lució Julia Roberts en Pretty Woman (para ir precisamente a la ópera) y hasta Lady Di, dando el empujón definitivo al color. 

el rubor de las amapolas, de la sangre y de los labios femeninos clásicos no ha vuelto a abandonarnos. y esperemos que siga mucho tiempo con nosotras. 

(foto).

jueves, 21 de diciembre de 2017

21.er día de adviento



la minifalda

hay quien dice que la inventó la británica Mary Quant en 1965, inspirándose en el automóvil Mini. hay quien dice que fue André Courrèges, diseñador futurista e innovador, clave en la moda de los sesenta. 

seguramente, aunque ellos la impulsaron, la realidad es que la mini la inventaron las chicas comunes y corrientes que, a comienzos de los sesenta, comenzaban a acortar sus faldas en Londres y París.

en cualquier caso, la minifalda llegó hace cincuenta años para quedarse, dejando las piernas al aire desde la mitad del muslo. ¿quién no se ha puesto una? porque yo, desde luego, soy fan.

(foto).

miércoles, 20 de diciembre de 2017

20.º día de adviento



las bailarinas

es evidente que este tipo de zapato plano se inspira en las cómodas zapatillas de las bailarinas. se pusieron de moda en los años cincuenta y su comodidad ha hecho que sigamos utilizándolas sin descanso… o, precisamente, para descansar los pies de los estilizadores tacones. 

mis preferidas son las de punta cuadrada, es decir, las que más se parecen a las puntas del ballet, como las de la foto. y, vosotros, ¿cuáles preferís? para elegir, desde luego, tenemos todas.

(foto).

martes, 19 de diciembre de 2017

19.º día de adviento



el abrigo camel de Max Mara

la primera colección de Max Mara, en el otoño/invierno de 1957-1958, consistió ya en el famoso abrigo de lana de camello y un traje de chaqueta rojo. esencial y precisa, de cortes limpios y líneas decididas, inspirada en los diseños franceses, pero reinventada con la visión del estilo italiano tradicional. no es de extrañar que el éxito fuese inmediato.

a lo largo de los años, la marca no ha dejado de innovar las técnicas de producción y apostar por creativos de fuerte personalidad que han desarrollado colecciones de nuevas líneas y nuevas interpretaciones del gran clásico de la casa.

hoy, Max Mara es modelo y punto de referencia del prêt-à-porter italiano, y sigue la tradición de innovación que comenzó hace 60 años.

por su parte, el abrigo cruzado, con cinturón, se ha convertido en un básico codiciado. y es que va con todo, de día o de noche. y, además, es bien abrigadito. y, si no nos podemos permitir el original, podemos esperar que alguien nos lo imite para las pobres. como diría La vecina rubia, «Amancio, céntrate».

(foto).

lunes, 18 de diciembre de 2017

18.º día de adviento



las zapatillas deportivas

las zapatillas tienen que ser descomplicadas. de esas cosas que te levantas tarde y, te pongas lo que te pongas con ellas, tiene que verse bien: un vestido de flores, unos pantalones, un bañador (con camisa blanca) y un sombrero de paja… y, para mí, esas son las New Balance.

además de tener modelos preciosos, la marca es comodísima. posiblemente porque en sus comienzos fabricaba plantillas de soporte del arco para gente que andaba y corría muchísimo, como los policías y los bomberos. fabricaron sus primeras deportivas en 1938 para corredores, y poco más tarde para jugadores de tenis y béisbol, y boxeadores. ha calzado incluso al ejército israelí.

conste que no me pagan por hacerles publicidad. pero ¿qué queréis? todas necesitamos un par de zapatillas deportivas y, de todas las disponibles en el mercado, estas son mis favoritas. ¿por qué no iba a contároslo?

(foto).

domingo, 17 de diciembre de 2017

17.º día de adviento



la camisa blanca, a ser posible de hombre

funciona de la nocha al día, en la playa y en la ciudad. yo las uso hasta de pijamas… y, bueno, creo que esto es de lo más chic del universo. no hay mucho más que decir, la verdad.

esencial y perfecta, ha sido la prenda preferida de numerosos diseñadores, entre ellos, el homenajeado en 2015 (precisamente por sus camisas) Gianfranco Ferré. Coco Chanel (una vez más) ensanchó y alargó las mangas para sustituir a los corsés de la época y Carolina Herrera la ha reinventado una y mil veces a base de lazos y volantes.

moderna y antigua al mismo tiempo, imprescindible, la lucieron Marilyn Monroe, Marlene Dietrich y Katherine Hepburn, y la elevó a categoría legendaria Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma [Roman Holiday]. la vistió Uma Thurman en su mítico baile de Pulp Fiction. la lleva Rania de Jordania y Kate Moss, la modelo más influyente de las últimas décadas, mantiene un idilio con esta prenda sin sexo que, más que ninguna, reivindica la igualdad de género.

eterna. puedes vestirla toda una vida y siempre destacarás por tu elegancia.
¿alguien puede decir que sea una prenda sencilla?

(foto).

sábado, 16 de diciembre de 2017

16.º día de adviento



un Rolex de esfera azul

cuando yo era pequeña, adoraba el reloj de mi madre. no, no era un Rolex, pero tenía la esfera azul y una pinta muy parecida al Air King Precision de acero (el de la foto). siempre quise tener uno así y siempre pensé que acabaría por heredar el suyo. el reloj no aguantó y el mío, aunque tiene la correa de acero y es analógico (no soy de reloj digital, la verdad), no tiene la esfera azul ni es redondo. 

lo tengo desde hace años y lo adoro, pero no puedo dejar de desear un Rolex. aunque, si soy sincera, puede que no sea solo por la esfera azul. también la corona mola, ¿no? ;o)

(foto).

viernes, 15 de diciembre de 2017

15.º día de adviento



la chupa de cuero

seguramente la Perfecto, nacida en 1928 con vocación motorista, es la más famosa del mundo, pero lo cierto es quien más quien menos ha tenido una y no la ha usado precisamente para ir en moto.

la forma clásica de vestirla es, por supuesto, con vaqueros y botas, pero a mí casi me gusta más con el estilo muñequita de Sarah Jessica en la foto. 

aunque… tengo que confesar que nunca he tenido una.
¿debería cambiar esa situación?

(foto).

jueves, 14 de diciembre de 2017

14.º día de adviento



las gafas de sol Manhattan de Oliver Goldsmith

sí, podríamos hablar del vestido negro, pero ya lo hemos hecho. o de las perlas (aún no sé si lo haré). pero ¿y esas gafas? oscuras, cuadradas. no diréis que el misterio de Holly Golightly no es, en gran parte, cosa de ellas. las Manhattan, un diseño de 1960 (la película es del año siguiente).

la marca Oliver Goldsmith nació en Londres en 1926 y estuvo entre las primeras en utilizar el novedoso plástico como material para las monturas. también fue la primera en ver las gafas como accesorio de moda, la primera en fabricar gafas de sol, la primera en crear gafas de invierno, la primera en aparecer en Vogue y la primera cuyas gafas se convirtieron en imprescindibles de los famosos y la realeza.

diseñadores como Dior o Givenchy encargaban a Goldsmith la creación de monturas que combinaran con sus colecciones y llegó un momento en que las gafas Oliver Goldsmith comenzaron a ganar más popularidad que la ropa en sí misma, como demuestran las reconocibles Manhattan.

por supuesto, hay otras gafas icónicas, como las Ray-Ban de piloto, pero no parece que tengan tanto glamour y misterio como las de Audrey, ¿o sí?

(foto).

miércoles, 13 de diciembre de 2017

13.er día de adviento



la chaqueta de Chanel*

en puridad, lo icónico no es la chaqueta sino el material del que se confecciona: el tweed. el uso del tejido vino inspirado, como tantas otras cosas en Coco, por los hombres. más en concreto, por el duque de Westminster. tras tomar prestada la chaqueta de su amante, Chanel se dio cuenta de que la suavidad de la tela y su peso la harían perfecta para sus diseños.

en 1924, Chanel contrató una empresa escocesa para producir sus icónicos tejidos de tweed, escogiendo ella los colores que, en la primera colección, imitaban los de las hojas y las telas del paisaje más próximo a la fábrica.

en los años treinta trasladó la fabricación al norte de Francia y comenzó a añadir lana, seda, algodón e incluso celofán a la tela para darle un aire de alta costura. indudablemente, triunfó y sus herederos han seguido haciendo nuevas versiones de una de las prendas más imprescindibles y copiadas de la moda. y, por supuesto, también una de las más buscadas…

(foto).

*ofcors, no podía faltar en este calendario.

martes, 12 de diciembre de 2017

12.º día de adviento



el vestido wrap de Diane von Furstenberg

llevo años ansiando tener uno. sexy, cómodo y práctico, como dice la propia diseñadora, «lo mismo te sirve para ir a trabajar que para salir a ligar y acabar con un hombre en la cama». fácil de poner y quitar, desde luego, es. por ello, quizá, ha contribuido a la emancipación y la liberación de la mujer. 

esta creación ultrafemenina surgió de la idea de unir la camisa a la falda en un sencillo vestido sin botones ni ojales: solo tela cruzada que envuelve el cuerpo y se sujeta anudando un cinturón por encima de la línea de la cintura. una reinterpretación más del kimono, que resulta de una comodidad extraordinaria. 

su éxito fue tal que, en los años setenta (el diseño es de 1973), se llegaron a vender cinco millones de unidades. cuarenta años después sigue siendo una pieza codiciada, sensual y muy a la moda. aunque seguiré soñando con él y conformándome con imitaciones… al menos hasta que me dé un punto y me decida por el original.

(foto).

lunes, 11 de diciembre de 2017

11.er día de adviento



el pañuelo Hermès

nacido para complementar la vestimenta masculina, el clásico carré de Hermès es uno de los accesorios más delicados y lujosos del mundo de la moda, y un clásico ya del guardarropa femenino.

lo diseñó en 1937 Robert Dumas (entonces futuro heredero del imperio Hermès) para retratar la inauguración de la primera línea de autobús entre la plaza de la Bastilla y la de la Madeleine. llamó  a aquel primer modelo «Jeu des Omnibus et Dames Blanches» por su estampado, que retrataba un juego de sociedad de la época.

el destino del carré («cuadrado» en francés, con unas medidas fijas de 90 por 90 centímetros) sería convertirse en uno de los accesorios más memorables no solo de la casa francesa, sino de la historia de la moda, resistiendo como pocos el paso de los años y de las tendencias. más de 100 diseñadores anónimos y reconocidos han realizado más de 1500 diseños diferentes de esta icónica prenda, a un ritmo de unos 20 modelos por semestre.

cada carré se confecciona con unos 300 capullos de seda, de los que se extrae unos 450 kilómetros de hilo, y en su producción trabajan, en el curso de 2 años, más de 800 personas. con esas cifras, no puede extrañar su precio, una media de 330 euros para las ediciones más sencillas. si se tiene en cuenta su versatilidad (hay más de 20 formas de llevar el pañuelo), tampoco resulta una de las prendas más prohibitivas del panorama de la moda. pero no deja de ser cierto que existen muchas otras opciones más baratas…

yo nunca me he atrevido a llevarlo (no, no tengo un Hermès, me refiero a algún otro carré :o)) como en la foto, pero tengo que decir que me tienta mucho. ¿alguna lo ha hecho y me puede contar cómo resultó?

(foto).
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