12+1 lecturas en 2013



sabéis que no me puedo resistir a un desafío, y el que propone para este año Isthar (que yo encontré a través de anita) no iba a ser una excepción.

este es el reto:
leer trece libros a lo largo de 2013 e ir actualizando su cumplimiento en el blog, cumpliendo las siguientes condiciones:
* una de las obras tiene que ser un novelón, tipo Guerra y paz.
* uno de los libros tiene que estar escrito por una mujer.
* uno de ellos debe ser un libro de memorias.
* al menos una de las lecturas tiene que pertenecer a un género distinto de la narrativa (es decir, tiene que ser teatro, poesía o ensayo).
* alguna de las obras tiene que ser en otro idioma.

como podéis comprobar en la sección Biblioteca de la columna derecha, este reto y sus condiciones no son grandes dificultades para esta lectora empedernida. la novedad va a consistir en que, en esta página, os contaré algo de cada uno de las trece obras que incluya en el reto. ¿os apuntáis?

1. je t'aime à la philo


no, es una pena, pero mi primera experiencia lectora del reto 12+1 lecturas en 2013 no se ha dado en las circunstancias de la foto, sino envuelta en mantas y con un té. Je t'aime à la Philo, Quand les philosophes parlent d'amour et de sexe ha merecido, igualmente, la pena. además, cumple tres de las condiciones de Isthar: está escrito por una mujer, no es narrativa y lo he leído en francés. con patatas me voy a comer este reto :o)

si alguna vez os habéis preguntado qué es el enamoramiento, si estamos programados biológicamente para amar, por qué el amor nos hace sufrir; si, en verdad, el matrimonio es la principal causa del divorcio, o si el amor puede ser eterno o está condenado al desamor, tenéis que leer este libro. opiniones para todos los gustos (según distintos filósofos y corrientes de pensamiento de la historia) y la estudiada conclusión de la autora os darán que pensar y alguna respuesta que otra si estáis dispuestos a entenderlas.

y, como muestra, un botón:
«queremos la estabilidad y el amor loco, la fidelidad y el erotismo tórrido, el compromiso y la libertad, la familia pero no la familiaridad, la mujer amante pero no esclava, el hombre protector pero no autoritario, y aún muchas otras síntesis improbables. y, porque estos equilibrios no pueden ser otra cosa que inestables, por no decir quiméricos, la decepción es segura y el divorcio cercano».

gran resumen de la confusión amorosa de nuestro tiempo, opino.

(imagen encontrada aquí).

2. misteriosa buenos aires


las pasadas Navidades, mi amiga s. me regaló un libro de nombre ya maravilloso: Misteriosa Buenos Aires, de Manuel Mújica Láinez, un autor porteño que yo no conocía, pero que está ya entre mis favoritos.

se trata de una colección de cuentos algo fantásticos --algunos terribles, otros más tiernos, todos divinamente narrados--, que se extienden por fechas desde la fundación de la ciudad hasta 1904. una lectura de las que se consume como una caja de caramelos que devoras glotonamente, pero no quieres que termine. un placer, en suma.

he adorado el titulado «El ilustre amor (1797)», sobre el quizá calculado movimiento de una mujer inteligente decidida a ocupar su puesto en el mundo; y «El hombrecito del azulejo (1875)», que podéis leer aquí.

no os descubro hoy mi fascinación con Buenos Aires, desde luego, pero este libro ha hecho que la añore un poco más, y me parece una forma entretenida de visitarla no en sus calles, sino por sus personajes.

una lectura que recomiendo, junto con una serie de cómics, los de Alvar Mayor (de Trillo y Breccia), sobre las aventuras de uno de los primeros criollos de la ciudad.

avanzo lentamente en el reto, pero no desespero. nos seguimos leyendo.

(imagen encontrada aquí).

3. simiocracia



este ha sido un libro prestado (que no era condición del reto, pero me apetecía contarlo): Simiocracia, de Aleix Saló. es un cómic, cómo diría yo… ¿instructivo?, que se lee en un vuelo y aclara con humor ciertos conceptos sobre nuestra realidad económica y social que parecemos no entender aún.

me enganchó ya la captatio benevolentiae del autor: «Mi trabajo es al periodismo especializado lo que las orquestas de pueblo son a la música superventas. Su meta no va más allá de interpretar versiones verbeneras de los grandes éxitos de la temporada anterior, pero también logran que tu tía la del pueblo baile como una posesa el último hit de Rhianna». he ahí lo que este hombre hace con la explicación de las noticias cotidianas: ponerla a la altura de cualquiera.

después de leer Simiocracia tendréis una idea más precisa de cuál fue el origen de la crisis, en qué consistió la burbuja inmobiliaria española, qué es el efecto Guggenheim y lo que nos queda por sufrir al final de la «década prodigiosa, esa que dio lugar a tantas burbujas y burbujitas que podríamos bautizarla como la Década Freixenet» (Saló dixit).

me quedo, además, con otros dos momentos del libro: el paralelismo que establece el autor entre el Mito de la Caverna y los triunfos futboleros españoles, y esta frase genial: «Cada vez que un político pronuncia la frase "poner en el mapa", Calatrava viola un gatito». me ha encantado, ¿qué puedo decir?

en resumen, otro libro que recomiendo para un ratito de risas, a pesar de que lo que cuenta es muy muy deprimente.

y, si no queréis leer el libro, al menos tenéis que ver el vídeo. de verdad. por el bien de los gatitos del mundo…

4. si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven


me habíais recomendado varias veces que leyese a Albert Espinosa y, al final, os hice caso. elegí Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven y Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo (en una edición preciosa que incluía ambos), y tengo que decir que poder acabarlos rápido fue, más o menos, lo único que me gustó de estos libros.

no quisiera ser una aguafiestas, pero me pareció que, aunque parten de sentimiento muy positivos y son terriblemente optimistas, las historias son simples, fofas, repetitivas, un poco incoherentes y llenas de frases efectistas. había pensado no hablaros de estos libros aquí; sin embargo, de todo tiene que haber en la viña del Señor y hay que poner lo que no gusta junto a lo que sí ;o)

no sé si os pasa, pero yo suelo hablar con los libros cuando me exasperan. les digo cosas a los personajes, o simplemente suspiro un «¿en serio? ¡no me lo puedo creer!»; y la verdad es que, con estas historias, lo he hecho mucho… aun así, el optimismo se contagia y hay conceptos que he disfrutado viendo negro sobre blanco. como el de «parar el mundo durante una noche», es decir, «decidir conscientemente que vas a salir de él»: algo que todos deberíamos practicar de vez en cuando. o el «te quiero» de Al final de la escapada [À bout de souffle]:



por lo demás, pude haber aprovechado el tiempo leyendo algo más productivo.
eso sí, serían libros perfectos para adolescentes; no desde el punto de vista literario, desde luego, pero sí como pequeña colección de «lecciones de vida», que quizá les den seguridad y les enseñen a creer en sí mismos.

ahora bien, pasados los 15, podemos prescindir de ellos.

(imagen encontrada aquí).

5. los novios


recordaréis (optimista que soy…) que una de las condiciones de mi reto 12+1 lecturas en 2013 era leer un novelón. pues, bueno, aunque os va a parecer trampa esta entrada, podéis estar seguros de que lo he cumplido. es solo que me parece mucho más interesante hablaros de la propuesta Save the Story, que pretende «salvar a los clásicos del olvido, con la ayuda de grandes escritores de hoy».

este fue mi novelón:


Los novios, de Alessandro Manzoni, un señor con «buena cara de caballo tristón», como lo describe Umberto Eco, que la cuenta para niños.

Los novios, tengo que decirlo, es un libro odiado por muchos italianos, que se han visto obligados a leerlo en el colegio. en palabras de Eco, «todas las cosas que hacemos por obligación son un rollo insufrible» (la traducción es de Xavier González Rovira, por cierto), y este es un libro que debería leerse por cuenta propia. se lo considera la primera gran novela italiana, y ha tenido gran influencia en todos los escritores posteriores; pero esa no es la única razón por la que merece la pena. es una historia universal, tanto que incluso existe (veréis la imagen arriba) una versión protagonizada por Mickey Mouse. además, está llena de pobres, malvados, desgracias, milagros y bondad. no es tan de aventuras como las novelas de Dumas, pero se les da un aire. y, como dice Eco, encierra también una importante enseñanza:
[…] parece que nos esté diciendo, aunque el mundo no sea bello, y yo no os he escondido ninguna de sus fealdades, dramas, dolores y muerte, si la gente es capaz de sentir un poco de compasión por sus semejantes, este mundo parecerá un poquito, aunque sea solo un poquito, menos feo.
y una última razón para leer esta versión de Umberto Eco (esta me toca personalmente): explica muy bien lo que es la piratería y cómo afecta a los autores. y, eso, también merece la pena saberlo.

(imágenes: 1 y 2).

6. steve jobs


aunque no sé si esta lectura debería contar como libro de memorias, puesto que es una biografía escrita por encargo del biografiado, lo voy a apuntar como tal.
se trata de Steve Jobs, de Walter Isaacson.

habría mucho que contar de Steve Jobs: que quizá no era un gran científico, pero sí un genio; que, por sus principios vitales, no se lavaba mucho, y en Apple llegaron a contratar a alguien para que le dijese que se duchase más a menudo; que tenía muy malos hábitos alimentarios, llenos de ayunos y dietas veganas, que probablemente no le ayudaron con su cáncer; que era un fanático del detalle, de la simplicidad, del producto como todo; y, por supuesto, que sus principios de marketing están entre los más inspiradores de la actualidad.

pero, si tuviese que elegir mi fragmento favorito del libro, sería este:
No sabíamos gran cosa el uno acerca del otro hace veinte años. Nos dejamos guiar por nuestra intuición; me hiciste flotar. Nevaba cuando nos casamos en el Ahwahnee. Los años pasaron, llegaron los niños, los buenos tiempos, los tiempos difíciles, pero nunca los malos tiempos. Nuestro amor y respeto han sobrevivido y prosperado. Hemos pasado por muchas cosas juntos, y ahora estamos en el lugar donde comenzamos hace veinte años --más viejos, más sabios--, con arrugas en el rostro y en el corazón. Ahora conocemos muchas de las alegrías, de los sufrimientos, de los secretos y de las maravillas de la vida, y seguimos aquí juntos. Mis pies nunca han vuelto a tocar el suelo.
se trata de la nota que redactó Jobs para acompañar el paquete de fotos que regaló a su mujer por su vigésimo aniversario de bodas, y de un hermoso y emotivo testimonio de amor.

tengo un amigo que diría que me he dejado llevar por el mito de un hombre que creó su imagen, y que eso me impedirá una vez más encontrar mi verdadero yo. es posible. en cualquier caso, yo creo que este hombre es digno de convertirse en ejemplo, si bien solo sea por su naturalidad para flotar.

eso sí, en régimen de duchas, igual es mejor no imitarlo…

(imagen de una de las campañas publicitarias más famosas de Apple).

7. going postal


hace tiempo que no os cuento nada de mi reto lector, pero no os preocupéis (sufriendo estabais, seguro), que hay novedades.

hoy os voy a hablar de uno de esos libros que leo cuando todo parece alterarme, enfadarme, deprimirme… cuando busco, principalmente, ¡evasión! lo que, en cuanto a lectura se refiere, para mí significa: Terry Pratchett. esta vez, me decidí por la 33.ª entrega de la saga del Mundodisco: Going Postal (traducida al español como Cartas en el asunto). no me defraudó.

es difícil explicar lo buenos que son estos libros a alguien a quien no le gusta el humor de fantasía, o la ciencia ficción humorística; que cree que los libros de magos y brujas con los que te ríes son infantiles y no tratan de cosas serias; o a quienes los juegos de palabras sin fin dejan fríos. Terry Pratchett es un genio del lenguaje y, aunque hay buenas traducciones de sus libros, sus originales son insuperables. es, además, un gran sabio de a pie, como uno de esos labradores que miran las nubes y te destripan la esencia del universo sin haber estudiado nunca un libro, y sus verdades universales surgen en los contextos más pintorescos. sirvan como ejemplo algunas de las frases que no quiero olvidar de este libro (las traducciones son mías):

La actitud lo era todo. Húmedo [el protagonista] era un estudioso del tema. Algunos de los antiguos nobles la tenían. Era esa total ausencia de duda de que las cosas saldrían como ellos esperaban que lo hiciesen.

Los problemas del Gran Tamtan [la empresa de telecomunicaciones de la historia] eran claramente el resultado de una misteriosa convulsión del universo y no tenían nada que ver con la avaricia, la arrogancia o la estupidez negligente. Por supuesto, la gestión del Gran Tamtan había cometido errores --perdón, «tomado decisiones bien intencionadas que, por desgracia, podrían considerarse a posteriori, en algunos aspectos, erróneas»--, pero eran el resultado, aparentemente en su mayoría, de intentar corregir «fallos sistémicos fundamentales» cometidos por la gestión anterior. Nadie tenía nada que sentir porque ninguna criatura viviente había hecho nada malo; las cosas malas habían pasado por generación espontánea en un mundo etéreo extraño, frío, geométrico, y solo «se podía lamentar que hubiesen sucedido».
[no me diréis que esto no os recuerda a ninguna, ninguna, pero ninguna situación actual, ¿no? ;o)].

La mejor forma de que algo se haga es encargárselo a alguien que está ocupado.

y, mi preferida:

Todo lo que tenía que hacer era recordarse, cada cierto tiempo, que podía irse cuando quisiera. Mientras supiese que podía, nunca tendría que hacerlo.
[como la vida misma].

de verdad que no puedo recomendaros con suficiente ahínco que leáis (casi) cualquier libro de esta saga del Mundodisco, un mundo plano apoyado en el lomo de de cuatro enormes elefantes, que a su vez se apoyan en el caparazón de una no menos enorme tortuga que nada lenta y majestuosa por el espacio, en el que viven curiosísimos protagonistas que no pueden dejar de caerte bien. aunque no os guste la ciencia ficción…

(imagen).

8. where'd you go, bernadette?


hay libros que empiezan muy bien y te enganchan enseguida; pero que, en un momento dado, pierden fuelle y no lamentas que terminen. eso me ha pasado con Where'd You Go, Bernadette? de Maria Semple (existe una traducción, Dónde estás, Bernadette, de Ángeles Leiva Morales).

lo que me enganchó del libro:
ante todo, la forma de contar la historia: mediante una colección de notas y correos electrónicos, hilados por apenas unas frases de la narradora, la hija de la protagonista.
por otro lado, la propia protagonista, Bernadette. una mujer que podríamos tachar, como poco, de rara. una artista con una especie de crisis creativa y de la mediana edad. una madre atrapada en un papel que desea cumplir con éxito, pero sin estar dispuesta a entrar en la dinámica general. una esposa que no sabe satisfacer a un marido para el que no tiene energía. una mujer como todas… o como pocas.
además, la forma de describir determinadas personalidades a través de sus palabras y sus obras.

lo que me perdió:
no puedes empezar un libro con el planteamiento anterior, perderte a medio camino y convertirlo en una especie de aventura imposible narrada convencionalmente sin que el lector se resienta de que tu originalidad se deja llevar por una metáfora típica y manida. aunque, la verdad, lo perdono porque el final recupera tono y no es todo lo malo que llegué a temer.

frases que quiero recordar (las traducciones son mías):

[a dos niñas] Así que estáis aburridas… Pues os voy a contar un secretito sobre la vida. ¿Creéis que ahora es aburrida? Pues se pone peor. Cuanto antes aprendáis que depende de vosotras que la vida sea interesante, mejor.

Cada sentimiento que he conocido en la vida estaba en ese cielo. El titileo gozoso de la luz; volutas de nube etéreas y risueñas; columnas cegadoras de sol. Orbes de oro, rosa, color carne, absolutamente cursis en su luminosidad. Gigantescas nubes hinchadas, acogedoras, indulgentes, repitiéndose infinitas a lo largo del horizonte como entre espejos; chaparrones golpeando con su húmeda miseria la distancia, pero acercándose; y, mientras tanto, en otro lugar del cielo, una mancha negra y seca.

la primera es, evidentemente, un secreto que todos deberíamos aprender enseguida. la segunda es, en realidad, la mejor forma de describir algunos sentimientos que he leído en mucho tiempo. ¿basta esto para recomendaros el libro? probablemente, no. aunque también es cierto que la primera mitad merece absolutamente la pena, que la parte más floja se lee rápido y que el final tiene un punto de equilibrio difícil, pero no imposible, que te permite no arrepentirte de haber llegado a él.

digamos que, si sois mujeres y habéis pasado de los treinta (y yo hablo de oídas, no os creáis ;o), seguramente encontraréis cosas con las que identificaros, seáis madres o no. en cuanto a los hombres, mmm, bueno, tampoco os vendría mal leer un libro escrito por una mujer inteligente: las cosas como son. así que, sí, lo recomiendo. es moderno, inteligente en gran medida y bastante divertido. y, si no, no habréis perdido más que una semana de lectura ágil para terminarlo y me podréis contar si estáis de acuerdo conmigo o no ;o)

(imagen).

9. ¿quiere usted ser espía?


está claro. aunque podría hablaros de un libro maravilloso como La verdad sobre el caso Harry Quebert, creo que muchos ya lo habréis leído (si no, no sé a qué esperáis…) y apreciado el genial dominio de la técnica de su autor (que encima es guapísimo, ¿¿no??); así que voy a informaros de una de mis lecturas menos sesudas y, quizá por ello, más peculiares:

¿Quiere usted ser espía? es una novelita de la serie dedicada a la genial, guapa y rica espía Brigitte Baby Montfort. una mujer de ojos hipnóticos (¿cómo no?):
Eran unos ojos muy hermosos los de aquella mujer, sin duda alguna. Hermosos… pero extraños. Extraños, sí, porque había en ellos, en el fondo, toda una vida, que la enfermera no podía ni siquiera imaginar.
prodigiosa memoria:
Podía recordar perfectamente todas y cada una de las sensaciones de su vida, todo lo que había visto, oído, sentido y presentido…
[quelle horreur! no poder olvidar nada. me recuerda a uno de los personajes del Obabakoak de Bernardo Atxaga que me marcó profundamente; por cierto, recomiendo el libro de Atxaga sin duda alguna].

atractivo, seguridad (y cierta bastante gran mentalidad machista):
Brigitte no podía censurar a Pitzer que, como hombre, hubiese intentado acostarse con una joven tan encantadora.
[la joven encantadora es, para vuestra información, ella misma :o)].

y respuesta para todo:
--¿Hay algo para lo que usted no tenga respuesta? --gruñó Pitzer.
--Eso no depende de mí, sino de usted: pregúnteme algo que no pueda responder.
un prodigio de mujer, ya os habréis dado cuenta, que llama la atención del jefe de los servicios secretos estadounidenses, mismamente, que decide reclutarla para regocijo de ella:
--Oh, me encanta conversar… Y, además, esto puede ser una buena distracción, y la oportunidad de conocer personas muy diferentes, unas de otras. Como ve, siempre hay oportunidad de encontrar algo con qué distraerse, señor Garson. Y si, además, uno hace amigos, pues todavía mejor, ¿no está de acuerdo?
vale, vale, ya dejo las citas y os cuento que lo que más me llamó la atención de este librito (unas 100 páginas al más puro estilo Marcial Lafuente Estefanía) es el hecho de que la serie de 500(!!) a la que pertenece y su autor hayan pasado totalmente desapercibidos para mí hasta ahora. porque Lou Carrigan, Antonio Vera para los amigos, es el prolífico escritor de más de un millar de novelitas de espías y del Oeste. tan bien conseguidas que hasta parecen malas traducciones de pulp original :o)

aunque no dejan de incluir perlas de sabiduría (alguna tenía que caer):
--Al parecer, tú confundes la seriedad con el mal carácter. Yo creo que no tiene nada que ver una cosa con otra. Una persona puede ser muy seria y tener muy buen carácter, y resultarle simpática a todo el mundo.
all in all (tal que me siento D.ª Ana hoy), os diría que os podéis ahorrar el esfuerzo de leeros las novelas de Baby Montfort, pero puede ser tan divertido de vez en cuando que no deberíais privaros de ello. y, total, no os va a llevar más que una mañana de playa…


10. con la cocina no se juega


porque, como decía Joseph Conrad, «de todos los libros creados desde tiempos remotos por el talento y la industria humanos, solo los que tratan de la cocina escapan, desde un punto de vista moral, a toda sospecha. Podemos debatir, y hasta desconfiar, de la intención de todos los demás pasajes en prosa, pero el propósito de un libro de cocina es único e inconfundible. Es inconcebible que su objetivo sea otro que acrecentar la dicha de la humanidad»; quizá por eso, adoro los libros de cocina y sobre cocina.

si a eso añadimos un señor que me cae bien, aunque solo sea porque parece que es él quien, de verdad, escribe sus textos, como es David de Jorge; pues nos queda un libro absolutamente recomendable, eso sí, para leer con el estómago bien lleno (si no, se pasa un hambre… :o).

Con la cocina no se juega es una colección de artículos cortos sobre comida, cocineros, restaurantes, más comida, más restaurantes y lo que tienes que comer en cada uno de ellos.

con pasajes tan jugosos como este sobre Philippe Starck, su adicción al chocolate y sus incursiones nocturnas para paladearlo:

Sientes el mordisco y, seguido, un electroshock en tus labios, mil estiletes punzantes y amargos se clavan bajo tu lengua, y a su paso, a través de tu boca, paladeas un universo y medio de mil matices ahumados, acres, notas golosas, olores de islas remotas, cueros, fuego intenso, perfumes de lejanas tierras que, en forma de gruesas astillas de canela o vainilla, atraviesan desiertos y llanuras desde remotos puertos, surcando mares y océanos hasta llegar a tu estómago de diseñador feliz y goloso.
Bebes un vaso de leche muy fría y corres a tu cama.

o esta gran verdad sobre la comida:

Lo último que pierden los pueblos conquistados y sometidos, según dicta la historia, son sus hábitos alimentarios; olvidan su lengua, los altares y dioses ante los que rinden cuentas y pierden tierras, pero llevan consigo paladar y olfato que les permite perdurar contra viento y marea. Hoy día somos individuos integrados en comunidades avanzadas y se nos deshace en las manos la cultura alimentaria que antaño otros pueblos conservaron incluso librando horribles batallas. ¿Qué es tan poderoso que puede desmoronar un aspecto cultural e identitario tan fuerte? ¿Peligra el olfato del vino?
[…]
Defendamos nuestras propias señas de identidad comiendo y bebiendo con sensatez y compromiso.

¡brindo por ello! y, de propina, os recomiendo encarecidamente que leáis este libro y disfrutéis de él como lo haríais de un buen bocado: con calma y relamiéndoos.

dicho lo cual, voy a ver si me preparo algo de comer, que no os cuento el hambre que he hecho… :o)



Premio Príncipe de Asturias en el 2003, historiador, periodista, autor prolífico, magnífico, y yo no conocía a Ryszard Kapuściński. imperdonable. no sé cómo pudo suceder, sobre todo, teniendo en cuenta que lleva años en la biblioteca de mi padre. pero, al cabo, me llamó. un día, después de comer, saqué de su refugio Viajes con Heródoto, lo hojeé, lo ojeé y leí tres páginas que me absorbieron como pocas cosas últimamente. y decidí traérmelo a casa. no me arrepiento en absoluto. y, ahora, os lo recomiendo a vosotros porque es un libro maravilloso, en el que el autor reflexiona sobre la identidad, la propia cultura, el idioma, la cultura del Otro, y el hecho de que «los mundos son muchos y cada uno es único. E importante. Y que hay que conocerlos porque sus respectivas culturas no son sino espejos en los que vemos reflejada la nuestra».

sirvan estas citas como demostración:
Mi lucha por la India fue, en su primer asalto, una batalla con la lengua. Comprendí que cada mundo entrañaba un misterio y que el acceso al mismo solo lo podía facilitar la lengua. Sin conocerla, ese mundo permanecería para nosotros insondable e incompresible, por más años que pasásemos en su interior. Más aún: descubrí una relación entre tener nombre y existir, pues cada vez que volvía al hotel me daba cuenta de que en la ciudad había visto tan solo aquello que sabia nombrar, por ejemplo recordaba una acacia pero no el árbol que crecía junto a ella, porque desconocía su nombre. En una palabra, comprendí que cuanto más vocabulario atesorase, más pronto -y más rico en su inabarcable diversidad- se abriría ante mí el mundo.
[en China] Si alguien lleva una bolsa, esta es idéntica a todas las demás. Las gorras, otro tanto. Si hay una gran reunión y la gente debe dejar mil gorras y bolsas iguales en el guardarropa, no sé cómo distinguen la suya al salir. Sin embargo, ellos sí lo saben, cosa que demuestra que las verdaderas diferencias pueden estar en los detalles más nimios, como por ejemplo un botón cosido de una manera especial, nada de cosas llamativas, a gran escala.
Gracias a esos otros mundos nos comprendemos mejor a nosotros mismos, puesto que no podemos definir nuestra identidad hasta que no la confrontemos con otras.
Por eso, después de hacer este descubrimiento -otras culturas como espejo en que mirarnos para comprendernos mejor a nosotros mismos-, cada mañana a la salida del sol, incansablemente, Heródoto reanuda su viaje.
Temía caer en la trampa del provincianismo, noción que solemos asociar con el espacio: provinciano es aquel cuyo pensamiento está centrado en un limitado espacio al que el individuo en cuestión atribuye una importancia desmesurada, universal.
pues eso: que tenéis que leerlo. yo voy a ver si busco otros títulos de este señor para continuar mi idilio con sus viajes y su forma de pensar.

(imagen).

12. guerra mundial z


un libro que nunca pensé que leería; pero que, aunque no me encantó, no me arrepiento de haber terminado: Guerra Mundial Z, de Max Brooks.

me gustó mucho la primera parte del libro: una feroz crítica a nuestra sociedad, al sistema en el que se funda, a la forma de vida occidental a principios de este siglo XXI nuestro. me gustó que los zombis representasen esa parte muerta que lleva dentro el hombre de hoy, la que se come al semejante para sobrevivir, que no vivir. me gustó, además, una conclusión de la última parte del libro (muy pesimista, pues no hace sino determinar que el hombre puede ganar momentáneamente al zombi, pero no cambiar su carácter destructivo) [la negrita es mía]:
Quizá los vehículos por control remoto sean más rentables, pero le aseguro que no son mejores. No estoy hablando de la inteligencia artificial, sino del corazón, el instinto, la iniciativa, todo lo que nos hace ser como somos.
me gustó, en definitiva, lo que no creo que pueda reflejar la película (no la he visto, sin embargo) que se basó en este libro.

¿la pega más grande? 
de verdad, de verdad, de verdad que a este libro le sobran 200 páginas.

pero, bueno, como he dicho al principio, no me arrepiento de haberlo leído. y, eso sí, me da una pena muy grande la humanidad. somos la peor enfermedad de la Tierra, estoy convencida. aunque también os digo que no pierdo la esperanza de que podamos cambiar. en ello estamos.

(la foto de Angelina Jolie no tiene, evidentemente, nada que ver con el libro, pero a veces me pregunto si Brad Pitt protagonizó la película porque está entrenado en esto de vivir con alguien que, en ocasiones, parece un zombi: mala que es una).

12+1. la isla


lo conseguí. justo a tiempo. aquí está el último libro de mi reto 12+1 lecturas en 2013La isla, del famoso Aldous Huxley.

aunque explora muchos de los temas e ideas que interesaban a Huxley -entre ellos, la superpoblación, la ecología, la modernidad, la democracia, el misticismo y los psicodélicos (temas con tirón, no diréis que no)-, este libro es un poco pesado de leer por sus largas descripciones y abundante «rollo» místico-psicológico, pero a mí me ha gustado. quizá por el momento en el que lo he leído, lo que más me ha llamado la atención es lo que se refiere a la meditación y la educación del pensamiento positivo. como decía una conocida el otro día, empeñarte en cambiar tus pensamientos negativos a positivos es una batalla irremediablemente perdida. pero, quizá, si no nos empeñamos tanto y aprendemos pequeños trucos, sea más fácil.

así pues, por si os interesa y queréis llevarlo a la práctica, os cuento algunas de las cosas que me gustaría recordar de este libro:

*el momento presente es el único importante:
[el mynah es un pájaro al que, en la isla en que se desarrolla el libro, Pala, han enseñado a repetir frases que sus habitantes deben recordar siempre. el que más sorprende al protagonista grita: «¡Atención! ¡Aquí y ahora!»].
-Pero ¿por qué le enseñan esas cosas? ¿Por qué «Atención»? ¿Por qué «Ahora y aquí»?
-Bien… -Buscó las palabras correctas para explicar lo evidente a ese extraño imbécil-. Eso es lo que uno siempre olvida, ¿no es así? Quiero decir, uno se olvida de prestar atención a lo que sucede. Y eso equivale a no estar ahora y aquí.
*el dolor es controlable:
-Esto le va a doler -advirtió-. Sugiero que escuche a ese pájaro. -Agitó una mano en dirección al árbol muerto, al cual el mynah había vuelto después de la partida de Mary Sarojini.
-Escúchelo con atención, reflexivamente. Le apartará los pensamientos del dolor.
*nada basta por sí mismo: 
«El patriotismo no basta. Pero tampoco es suficiente ninguna otra cosa. La ciencia no es suficiente, ni lo es la religión, ni el arte, ni la política y la economía, ni el amor, ni el deber, ni acción alguna, por desinteresada que fuere, ni la contemplación, por sublime que sea. Nada sirve, como no sea el todo».
*el esfuerzo físico es importante para el bienestar mental, y eso va algo más allá del mens sana in corpore sano:  
-En Pala incluso los profesores, incluso los funcionarios del gobierno se dedican durante dos horas diarias a cavar y remover la tierra.
-¿Como parte de sus obligaciones?
-Y como parte de su placer.
Will hizo una mueca.
-No sería parte de mi placer.
-Eso es porque no se le enseñó a usar su cuerpo mental en la forma adecuada -explicó Vijaya-. Si le hubiesen mostrado cómo hacer las cosas con el mínimo de esfuerzo y el máximo de conciencia, gozaría incluso con el trajín honrado.
*meditar, a veces, es muy sencillo:
-La bendición de la mesa es el primer bocado de cada plato… mascado una y otra vez hasta que no queda nada. Y mientras se masca se presta atención al sabor de la comida, a su consistencia y temperatura, a las presiones de los dientes y las sensaciones de los músculos de la mandíbula.
-Y entretanto, supongo, dan gracias al Iluminado, o a Siva, o a quien sea.
-Eso distraería la atención, y la atención es lo principal. Atención a la experiencia de algo recibido, de algo que uno no ha inventado. No al recuerdo de una fórmula verbal dirigida a alguien que solo existe en la imaginación.
*contar hasta diez respirando profundamente cuando estamos enfadados puede ser difícil, pero ¿y si fuese divertido y agradable?
-[…] Los sentimientos violentos, les decimos a los niños, son como los terremotos. Nos sacuden con tanta fuerza que aparecen resquebrajaduras en la pared que separa nuestro yo personal de la naturaleza universal, compartida, de Buda. Uno se enoja, algo se resquebraja dentro de uno y a través de la grieta sale una bocanada del celestial aroma del esclarecimiento. Como la champaca, como el ilang-ilang, como las gardenias… solo que infinitamente más maravilloso. De modo que no os perdáis esa maravilla que habéis dejado en libertad por accidente. Eso sucede cada vez que os enojáis. Inspirad, inhaladla, llenaos los pulmones de ella.
-¿Y lo hacen?
-Después de unas semanas de aprendizaje, la mayoría de ellos lo hacen con naturalidad. Y, lo que es más, muchos de ellos perciben de veras el perfume. […] La energía potencialmente dañina ha sido reorientada hacia canales donde no solo es inofensiva, sino que incluso puede llegar a ser útil.
*los pensamientos negativos no son hechos imborrables, y jugar con ellos nos puede ayudar a alejarlos de nuestra conciencia:
-Cuatro mynah de una sola pata en las cuatro esquinas de un cuadrado, y un quinto en el centro. Y ahora hagamos que cambien de color. Ahora son blancos. Cinco mynah blancos, de cabeza amarilla y una pata anaranjada. Y ahora la cabeza es azul. De un azul vivo… y el resto del pájaro es rosado. Y siguen cambiando. Ahora son de color púrpura. Cinco aves de color púrpura y cabeza blanca, y cada uno de ellos tiene una pata verde pálido. ¡Cielos! ¿Qué sucede? Ya no son cinco; son diez. No, veinte, cincuenta, cien. […] ahora desaparecen. -Golpeó las manos-. ¡Se han ido! Hasta el último. No queda nada.
[…]
-¿Cuál es el sentido de todo esto? -preguntó Will cuando los niños salieron a jugar y la señora Narayan regresó a su despacho.
-El sentido –respondió Susila- consiste en hacer que la gente entienda que no estamos completamente a merced de nuestros recuerdos y nuestras fantasías. Si nos inquieta lo que sucede dentro de nuestra cabeza, podemos remediarlo. Se trata nada más de que le muestren a uno qué debe hacer y luego practicarlo… […] Esta técnica […] ayuda porque lo libera [a uno] de las obsesiones de sus recuerdos dolorosos, de sus remordimientos, de sus injustificadas ansiedades en cuanto al futuro.
¿os parece interesante? creo, de verdad, que estos podrían estar entre los hábitos que me gustaría adquirir en 2014. ¿no resulta apropiado que os los cuente hoy? :o)

y, dicho esto, despido el reto de este año.
Ishtar, ¿nos has preparado ya uno para el año que viene? ;o)

(imagen).

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