jueves, 25 de junio de 2020

yours truly



queridos míos, ha salido mi traducción de Al Faro, de Virginia Woolf, y en este vídeo intento convenceros de que tenéis que leerla. 
NB: en realidad, me sirve que leáis cualquiera de las otras traducciones que existen, alguna de grandes traductores, conste. pero, oye, yo barro para casa. 

viernes, 19 de junio de 2020

os deseo un buen primer fin de semana de verano



más o menos. porque el verano comienza mañana por la noche, pero ya cuenta, ¿no?

planes para este fin de semana: me voy de retiro espiritual a un hotel. todo empezó con los conciertos que han organizado en su patio con distancia social (lo ves desde las ventanas de las habitaciones) y, claro, ya que voy, pues me quedo a dormir. me voy sin ordenador, apago el teléfono, leo, desayuno rico y me olvido de que el mundo existe. y ya, si eso, el domingo recupero el trabajo de hoy, pero descansada. 

y vosotros ¿qué planes tenéis? 
sean los que sean, espero que disfrutéis el fin de semana. 
xo

miércoles, 17 de junio de 2020

mi bolso de esenciales



qué tiempos estos en los que los esenciales de un bolso pequeño incluyen un tapabocas (me encanta este engendro de palabra) y solución alcohólica para las manos. todo lo demás es habitual, me temo. la doble funda de gafas se debe a eso que llaman «presbicia» por no decir «decadencia absoluta». 

y aclaro que este es el bolso pequeño porque, además, salgo de casa con uno grande en el que van: el portátil, su cargador, una botella de agua, una rebequita, un pequeño neceser que os cuento en otro momento, el periódico o un libro y, algunos días, la esterilla de yoga y el equipo de ballet porque tengo clase y no me da tiempo a pasar por casa. 

siempre he dicho que podría vivir de lo que llevo en el bolso varios días y, en cualquier momento, va a ser verdad. {insértese aquí uno de esas muñequitas que se tapan la cara}.

lunes, 15 de junio de 2020

felicidades, s.



hoy sucedería algo que mi alma gemela y yo hemos decidido dejar de hacer, pero que algún día celebraremos en un hotel del Algarve como el de la postal. prometido. 
por muchas celebraciones más, s. 
xo

viernes, 12 de junio de 2020

os deseo un maravilloso último fin de semana de primavera



el verano comenzará el día 20 a las 23:43 exactamente, así que supongo que el fin de semana que viene será, oficialmente, el primero del estío. qué ganas le tengo. supongo que nos pasa a todos, pero, visto que este no lo paso en el sofocante Murcia, me hace especial ilusión: un verano de verdad y no el infierno. <3

pero antes hay que pasar este fin de semana. ¿planes? pues pocos, la verdad. una vuelta por la noche de Viena (hasta el toque de queda, al menos), mañana un proyectito del que no os puedo contar nada (pero pronto, pronto, podréis ver) y el domingo lectura y descanso, espero. 

y vosotros ¿qué planes tenéis?
sean cuales sean, espero que tengáis un gran fin de semana. 
xo

(foto).

martes, 9 de junio de 2020

el tiempo es oro



la gente me mata a veces con sus ideas. a la artista Sarah Illenberger le gusta dar un nuevo sentido a los objetos cotidianos. consciente de lo esclavos del tiempo que vivimos, para favorecer la reflexión al respecto y la liberación de nuestros horarios, ha concebido un antirreloj: el Slowlex. una joya que, desde la muñeca, nos recuerda la lentitud y la felicidad del caracol, lo hermoso de la naturaleza y la necesidad de pararnos a disfrutar del momento. y todo al módico precio de 550 euros la versión en plata,


y 650 euros la versión bañada en oro. 

que digo yo que está muy bien que recordemos estas cosas, pero a lo mejor, solo a lo mejor, es un poco contraproducente tener que ganar semejante cantidad de dinero para recordar que el tiempo es una joya y, si nos lo podemos gastar  sin pensar, igual no necesitamos que nos recuerden que paremos a disfrutar del tiempo. 

en fin, ojiplática me quedé cuando vi la presentación del «objeto» en el periódico. ¿qué opináis vosotros?

viernes, 5 de junio de 2020

os deseo un fin de semana lleno de luz y color



creo que eso es lo que deseo yo este fin de semana lluvioso y gris en Viena: ¡luz y color! pero, en fin, nos conformaremos con las fotos (la de los sacapuntas que veis aquí es de una de mis tiendas de productos de papelería favoritas de todos los tiempos y, aviso, no entréis si os gustan estas cosas :)).

¿planes para el fin de semana? me temo que toca trabajar. seguiré con el yoga matutino (camino de un mes haciéndolo sin faltar un día y ya casi es un hábito), las lecturas y a ver si hago bizcocho, pero, por lo demás, poco que contar. ¿y vosotros? ¿algún plan maravilloso que contar? 

hagáis lo que hagáis, espero que lo disfrutéis muchísimo. 
¡buen fin de semana!
xo

miércoles, 3 de junio de 2020

normal




no es la primera vez que elogio lo simple, lo normal, lo cotidiano. 

si no es útil, que sea bonito, digo siempre, pero qué maravilla cuando los diseños son las dos cosas: la cafetera de siempre, los clips de toda la vida, la pluma... hermosos y funcionales. 

y, claro, ¿cómo no me iba a enamorar yo de la Tolomeo? es que era imposible. lo nuestro era el destino. 

¿qué más diseños triunfadores se os ocurren? me encantaría conocer vuestros preferidos.  

lunes, 1 de junio de 2020

10 años como 10 soles: resultado del sorteo



pues estas son las ganadoras del sorteo (que podéis ver en mis stories de IG). ¡enhorabuena! 
(me he enterado, además, que hoy es el cumple de ro, así que esto es un regalo en más de un sentido). 

no obstante, no me da la conciencia para no agradeceros los maravillosos comentarios que me habéis hecho, así que, Mercè, xanamandala, Sara, Isabel, mar y Avispita, enviadme vuestras direcciones y, aunque no un paquete sorpresa, sí os mandaré un saludo cariñoso desde Viena. hablo en serio. ¡espero vuestros mensajes! (por IG o en la dirección de correo, pinchando en el iconito de la columna de la derecha). 

mil gracias, una vez más, por estar. 
xo

p.s. cómo de aterradores son mis dedos en esta foto, ¿no?

junio




así pinta junio de 2020:
en la mesilla, nuevos clásicos.
en la cocina, sopa de tomate.
en el cielo, nubes muy muy grises.
en la cama, un milagro de gotas.
en el lavabo, vainilla cremosa.
en el armario, un vestido de rayas.
en la caja de galletas, fortunas.
en el bolso, un capricho.
en el corazón, anhelos.
en la calle, frío. 
en la mochila, curiosidad.
en todas partes, ganas de aire libre.
(foto).

viernes, 29 de mayo de 2020

os deseo un fin de semana festivo



me hace ilusión saber que os gustan mis entradas de fin de semana. antes eran mucho más completas. siempre tengo la intención de volver a aquellas pequeñas listas de placeres, pero me falta el tiempo para navegar por internet y preparar las entradas. aunque, tengo que confesarlo, para mí mis deseos de fin de semana también son algo muy especial. me gusta haceros parte de mis planes. ¡y esta semana tenemos puente en Austria! porque el lunes es de Pentecostés*. 

¿y cuáles son mis planes? pues **comprar peonías, por supuesto. y, además, aunque llueva a mares, tendría que buscar unas sandalias (¿estas quizá?), que el verano se acerca. quiero preparar curry, completar mi zoo y comenzar a preparar dos paquetes sorpresa con todo el cariño del universo. 

uf, siempre me puede la ambición. 
pero, sea como sea, estos tres días tienen que ser un maravilloso final de mes. y vosotros ¿tenéis planes?

hagáis lo que hagáis, no os olvidéis de disfrutar mucho. 
¡feliz fin de semana!
xo 

*¡es la época de las peonías! iba a decir que es un dato no relacionado, pero...**

miércoles, 27 de mayo de 2020

10 años como 10 soles



hoy, justamente, hace una década de la creación de este blog. 10 años, 120 meses, 520 semanas, 2030 entradas más tarde y aquí seguimos. 
de hecho, este es mi sitio en línea feliz, al que siempre vuelvo, mi casa, mi refugio particular. 
y siempre estáis ahí para acompañarme. y, por eso, os tengo que dar las gracias. 

gracias, mil veces gracias. 

he estado pensando cuál podría ser la manera de celebrar con vosotros estas bodas de aluminio (si estabais por aquí y lo recordáis, las bodas de chapa las celebramos así), y creo que en los tiempos distópicos que corren  lo que más puede agradecerse es un paquete de caprichos. ojalá poder mandaros uno a cada uno de los que lleváis años ahí, pero, desde los extranjeros y en las circunstancias, no va a ser posible. así que habrá solo dos y los tendré que sortear. digamos que entre los que comentéis a esta entrada con vuestra sección, etiqueta, entrada o tema favorito del blog. la que os emocionó, os hizo reír, os hizo llorar, os acompañó, os abrió los ojos u os enganchó (mi ego no tiene límites, señores, que creo que están enganchados a mis paranoias). y entre los comentarios fechados hasta el 31 de mayo, final del día, sortearé dos paquetitos sorpresa, que enviaré una vez pida las direcciones a los afortunados. 
ojalá, de verdad, poder enviaros uno a todos. ojalá haber podido organizar un regalito para cada uno. pero la vida es así y espero que sepáis que, a pesar de los pesares, mi agradecimiento es para todos y cada uno de los que alguna vez habéis pasado por aquí. 
espero que continuéis viniendo. porque mi sitio feliz sois vosotros. 
abrazos. xo
p.s. el envío no está limitado a Europa, aunque no puedo garantizar cuánto tardará un paquete en llegar a otro continente en este mundo de fronteras que resurgen. 

lunes, 25 de mayo de 2020

gargantillas



solo hace 140 años que existen y fueron el colmo del diseño feminista cuando Boucheron las inventó, porque las mujeres podían ponérselas y quitárselas sin ayuda de nadie. ¿sois fans o no? yo estoy muy a favor, la verdad. 

sábado, 23 de mayo de 2020

os deseo un fin de semana ideal



lectora voraz y bailarina fantasiosa, diría yo. 

lo primero me cuesta horrores en estos tiempos. lo segundo no se puede hacer fuera de casa aún, pero me estoy dando a practicar expresión a través de la danza con esta señora y me está gustando.  

espero con ansia que llegue junio y, con él, el salir de casa de manera más normal, la vuelta a mi archivo (en el que investigo) y las clases de ballet. 

de momento, este fin de semana, voy a ver si leo un poquito y duermo mucho. 
sean cuales sean vuestros planes, os deseo un buen fin de semana. 
xo

miércoles, 20 de mayo de 2020

estanterías para enseñar



en estos tiempos de trabajo en casa y reuniones con amigos a través de la pantalla, se ha puesto tan de moda lo de sentarse ante el ordenador con una estantería detrás que las mentes más despiertas han sabido cómo sacar partido de nuestro afán de figurar. 

pero hay otra cuestión que preocupa a quienes tienen libros de verdad. y esa es: ¿quiero que sepan lo que leo? porque los libros reflejan lo que somos, nuestra personalidad, y dicen mucho sobre lo que nos interesa, lo que podríamos saber y lo que queremos aprender en el futuro. y no todo el mundo está contento con lo que es. de hecho, entre los lectores, diría yo, hay toda una mitología en torno a lo que dicen que leen (y cuánto) y lo que realmente pasa por sus manos y sus ojos (no puedo evitar hacerme una de mis preguntas favoritas sobre la vida lectora de esa gente que lleva años «leyendo» los mismos tres libros en Instagram…). 

y, como para todo en este mundo, hay gente que se dedica a «diseñar» las estanterías de los ricos y famosos. seguramente no podemos ni queremos pagar a estos expertos, pero he aquí sus consejos para dar una buena imagen la siguiente vez que nos plantemos ante una estantería en nuestro siguiente directo: 

decide quién quieres ser
mírate como un extraño y plantéate qué pensarías de ti mirando según qué libros. a partir de ahí, decide cuáles van a estar a la vista. 

elimina distracciones
esos títulos rojo sangre de las novelas de Stephen King son lo primero que se ve al mirar una estantería. la gente no te mirará a ti, solo mirará ese título. ¿de verdad quieres que la gente sepa que eso es lo que lees? (conste que no me gusta Stephen King, pero no me parece de lo peor que se puede leer; eso sí, los títulos no hay quien se los pierda).  

los clásicos nunca fallan
el Quijote, Cien años de soledad, los rusos, Austen, Dickens, Virginia Woolf: son libros y autores que siempre dan buena impresión. y siempre puedes decir que los leíste hace mucho y que no te acuerdas bien. eso no cuela con las novedades. 

no hace falta que los hayas leído
bueno, recordemos que, como contaba Benjamin que decía Anatole France: no hace falta haber leído todos los libros que uno tiene en la biblioteca, igual que uno no come todos los días con su vajilla de lujo. véase punto anterior. 

enseña una cubierta por estante
¿son bonitas? ¡enséñalas! y así la gente tendrá algo que le sorprenda entre tanta seriedad y confinamiento. 

alterna con otras cosas
a mí esto me parece una pérdida de espacio que no tengo, pero hay que reconocer que es bonito: llena cada estante, a derecha o a izquierda alternativamente, hasta los dos tercios, y rellena con otros objetos de tu vida: el joyero de tu abuela, la foto de tu noviete, un jarrón de esta maravilla de artista. 

alterna vertical y horizontal
si no quieres poner cosas que no sean libros, juega con la horizontalidad y la verticalidad de los lomos. es una buena forma, además, de colocar los libros de fotografía en las estanterías de las novelas. 

o puedes hacer como yo y poner los libros donde caben, no preocuparte jamás de que los demás se fijen en lo que lees o no, y disfrutar simplemente de los libros. oye, gustos para todo. aunque hay que reconocer que las estanterías quedan bien bonitas siguiendo estos consejos. lo mismo hay que probar. 

lunes, 18 de mayo de 2020

abrigo berlinés



ya, ya sé que no hace tiempo de hablar de abrigos, pero es que acaba de renacer la marca berlinesa Manheimer y esta era una de sus piezas claves. diseñado para mujeres, el Berliner Mantel (literalmente «abrigo berlinés», muy imaginativos tampoco se pusieron) se hizo pronto muy popular entre los hombres, y seguro que lo reconocéis de viejas fotos y películas. 

el rosa/malva era, además, un color masculino. sí, sí, como lo oís. o ¿qué os creíais? ¿que los trajes de luces y las medias rosas de los toreros eran una casualidad? nooo. son de ese color para recordaros el valor de los hombres, porque el rosa es un color bélico, como buen «diminutivo del rojo». podéis saber más sobre este tema visitando las fotos de la exposición que el Museo del Traje dedicó al color (en este artículo encontraréis información sobre ella y el vínculo a las fotos en Instagram). 

pero, volviendo a los abrigos Berliner, ojalá tener el presupuesto para comprar uno. no está claro que vayamos a necesitar muchos abrigos este año, pero nadie nos impide soñar.  
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