martes, 10 de septiembre de 2013

quiere usted ser espía



está claro. aunque podría hablaros de un libro maravilloso como La verdad sobre el caso Harry Quebert, creo que muchos ya lo habréis leído (si no, no sé a qué esperáis…) y apreciado el genial dominio de la técnica de su autor (que encima es guapísimo, ¿¿no??); así que voy a informaros de una de mis lecturas menos sesudas y, quizá por ello, más peculiares:

¿Quiere usted ser espía? es una novelita de la serie dedicada a la genial, guapa y rica espía Brigitte Baby Montfort. una mujer de ojos hipnóticos (¿cómo no?):
Eran unos ojos muy hermosos los de aquella mujer, sin duda alguna. Hermosos… pero extraños. Extraños, sí, porque había en ellos, en el fondo, toda una vida, que la enfermera no podía ni siquiera imaginar.
prodigiosa memoria:
Podía recordar perfectamente todas y cada una de las sensaciones de su vida, todo lo que había visto, oído, sentido y presentido…
[quelle horreur! no poder olvidar nada. me recuerda a uno de los personajes del Obabakoak de Bernardo Atxaga que me marcó profundamente; por cierto, recomiendo el libro de Atxaga sin duda alguna].

atractivo, seguridad (y cierta bastante gran mentalidad machista):
Brigitte no podía censurar a Pitzer que, como hombre, hubiese intentado acostarse con una joven tan encantadora.
[la joven encantadora es, para vuestra información, ella misma :o)].

y respuesta para todo:
--¿Hay algo para lo que usted no tenga respuesta? --gruñó Pitzer.
--Eso no depende de mí, sino de usted: pregúnteme algo que no pueda responder.
un prodigio de mujer, ya os habréis dado cuenta, que llama la atención del jefe de los servicios secretos estadounidenses, mismamente, que decide reclutarla para regocijo de ella:
--Oh, me encanta conversar… Y, además, esto puede ser una buena distracción, y la oportunidad de conocer personas muy diferentes, unas de otras. Como ve, siempre hay oportunidad de encontrar algo con qué distraerse, señor Garson. Y si, además, uno hace amigos, pues todavía mejor, ¿no está de acuerdo?
vale, vale, ya dejo las citas y os cuento que lo que más me llamó la atención de este librito (unas 100 páginas al más puro estilo Marcial Lafuente Estefanía) es el hecho de que la serie de 500(!!) a la que pertenece y su autor hayan pasado totalmente desapercibidos para mí hasta ahora. porque Lou Carrigan, Antonio Vera para los amigos, es el prolífico escritor de más de un millar de novelitas de espías y del Oeste. tan bien conseguidas que hasta parecen malas traducciones de pulp original :o)

aunque no dejan de incluir perlas de sabiduría (alguna tenía que caer):
--Al parecer, tú confundes la seriedad con el mal carácter. Yo creo que no tiene nada que ver una cosa con otra. Una persona puede ser muy seria y tener muy buen carácter, y resultarle simpática a todo el mundo.
all in all (tal que me siento D.ª Ana hoy), os diría que os podéis ahorrar el esfuerzo de leeros las novelas de Baby Montfort, pero puede ser tan divertido de vez en cuando que no deberíais privaros de ello. y, total, no os va a llevar más que una mañana de playa…

(imagen).

1 comentario:

Ada Polichetti dijo...

Caramba con la mozuela no? Yo mientras leo a mi querida Kay Scarpetta y con ella viajo por las calles de Nueva York en un Diciembre frío y nevado:-)) besines guapa!

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