martes, 27 de agosto de 2013

where'd you go, bernadette?



hay libros que empiezan muy bien y te enganchan enseguida; pero que, en un momento dado, pierden fuelle y no lamentas que terminen. eso me ha pasado con Where'd You Go, Bernadette? de Maria Semple (existe una traducción, Dónde estás, Bernadette, de Ángeles Leiva Morales).

lo que me enganchó del libro:
ante todo, la forma de contar la historia: mediante una colección de notas y correos electrónicos, hilados por apenas unas frases de la narradora, la hija de la protagonista.
por otro lado, la propia protagonista, Bernadette. una mujer que podríamos tachar, como poco, de rara. una artista con una especie de crisis creativa y de la mediana edad. una madre atrapada en un papel que desea cumplir con éxito, pero sin estar dispuesta a entrar en la dinámica general. una esposa que no sabe satisfacer a un marido para el que no tiene energía. una mujer como todas… o como pocas.
además, la forma de describir determinadas personalidades a través de sus palabras y sus obras.

lo que me perdió:
no puedes empezar un libro con el planteamiento anterior, perderte a medio camino y convertirlo en una especie de aventura imposible narrada convencionalmente sin que el lector se resienta de que tu originalidad se deja llevar por una metáfora típica y manida. aunque, la verdad, lo perdono porque el final recupera tono y no es todo lo malo que llegué a temer.

frases que quiero recordar (las traducciones son mías):

[a dos niñas] Así que estáis aburridas… Pues os voy a contar un secretito sobre la vida. ¿Creéis que ahora es aburrida? Pues se pone peor. Cuanto antes aprendáis que depende de vosotras que la vida sea interesante, mejor.

Cada sentimiento que he conocido en la vida estaba en ese cielo. El titileo gozoso de la luz; volutas de nube etéreas y risueñas; columnas cegadoras de sol. Orbes de oro, rosa, color carne, absolutamente cursis en su luminosidad. Gigantescas nubes hinchadas, acogedoras, indulgentes, repitiéndose infinitas a lo largo del horizonte como entre espejos; chaparrones golpeando con su húmeda miseria la distancia, pero acercándose; y, mientras tanto, en otro lugar del cielo, una mancha negra y seca.

la primera es, evidentemente, un secreto que todos deberíamos aprender enseguida. la segunda es, en realidad, la mejor forma de describir algunos sentimientos que he leído en mucho tiempo. ¿basta esto para recomendaros el libro? probablemente, no. aunque también es cierto que la primera mitad merece absolutamente la pena, que la parte más floja se lee rápido y que el final tiene un punto de equilibrio difícil, pero no imposible, que te permite no arrepentirte de haber llegado a él.

digamos que, si sois mujeres y habéis pasado de los treinta (y yo hablo de oídas, no os creáis ;o), seguramente encontraréis cosas con las que identificaros, seáis madres o no. en cuanto a los hombres, mmm, bueno, tampoco os vendría mal leer un libro escrito por una mujer inteligente: las cosas como son. así que, sí, lo recomiendo. es moderno, inteligente en gran medida y bastante divertido. y, si no, no habréis perdido más que una semana de lectura ágil para terminarlo y me podréis contar si estáis de acuerdo conmigo o no ;o)

(imagen).

3 comentarios:

Dina Oltra dijo...

De cabeza a mi lista de libros deseados!!

Tracy dijo...

Interesantes los párrafos que nos muestras.
Y de acuerdo con esa descripción de los libros que "pierden fuelle".

ro dijo...

Tiene buena pinta, y estoy de acuerdo con lo de que hay libros que prometen ser maravillosos y van perdiendo interés a medida que avanzas...

Besos.

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